Declaración de Roma por una Paz Desarmada y Desarmante
La Asamblea Mundial de Premios Nobel, a la que se sumaron expertos en inteligencia artificial y seguridad global, líderes religiosos, antiguos jefes de Estado y representantes de universidades, dieron a conocer en el Capitolio (Ayuntamiento de Roma), el 16 de julio de 2026, la Declaración de Roma por una Paz Desarmada y Desarmante en la era de la Inteligencia Artificial y las armas nucleares.
La Declaración –empezando por su nombre– se inspiró en las primeras palabras que León XIV pronunció cuando fue elegido Papa, y en su encíclica Magnifica Humanitas dedicada a la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial (IA).
Los firmantes advierten que el rápido avance tecnológico actual si bien ofrece grandes oportunidades, corre el riesgo de provocar una pérdida masiva de puestos de trabajo y acentuar la competencia económica entre las potencias nucleares. Al concentrarse en manos de un reducido número de países y corporaciones, la IA puede generar profundas asimetrías de poder y transformaciones militares de gran alcance. Al mismo tiempo, la paz es definida como “una opción activa de desarme”.
O sea, se rechaza “la creencia de que la seguridad duradera pueda construirse sobre el miedo, la dominación o la amenaza permanente de destrucción mutua”, y se proponen los siguientes principios:
• Desarmar la próxima carrera armamentista: La IA debe contribuir al bienestar humano y moderar sus aplicaciones más desestabilizadoras, a fin de reducir riesgos, particularmente en lo que se refiere a la carrera armamentística y nuclear.
• Desarrollo responsable: Los desarrolladores de IA deben publicar los principios que rigen el comportamiento de sus modelos y que estén en consonancia con el derecho internacional y el respeto a los derechos humanos.
• Uso responsable de la IA: Un sistema automatizado jamás debería tomar la decisión final de activar un arma nuclear, sino se debe mantener un control humano efectivo. El uso responsable de la IA implica mejorar el bienestar humano y la ciencia, proteger el medio ambiente, fomentar la paz, el desarrollo sostenible y el bien común.
• Gobernanza responsable: Los gobiernos y las empresas deben procurar “una ralentización coordinada” del desarrollo de la IA mediante mecanismos de verificación, y evaluaciones internas y externas rigurosas.
• Liderazgo responsable: Se deben impulsar iniciativas educativas –especialmente entre los jóvenes– que fomenten la responsabilidad ética, el pensamiento crítico, la alfabetización mediática y una cultura de paz.
• Desarme nuclear: Es necesario iniciar negociaciones urgentes que conduzcan a la eliminación verificable e irreversible de las armas nucleares y fortalecer las normas humanitarias y jurídicas consagradas en el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares.
La Declaración concluye haciendo un llamado a todos los Premios Nobel, científicos, líderes éticos y ciudadanos del mundo para que alcen su voz y exijan un control humano efectivo sobre los sistemas de armas con inteligencia artificial y construir una paz que promueva el desarme. La Declaración es una iniciativa similar al Llamado de Roma, al que adhirió la Universidad del Salvador y que dio lugar a que se constituyera la Comisión de Algorética.
Mg. Eloy Mealla
Seminario Permanente Pedagogía Ignaciana
Vicerrectorado de Formación (VRF)
Universidad del Salvador
- Inicie sesión para enviar comentarios
