"Desde la academia impulsamos el Derecho Ambiental como una rama transversal a todas las políticas". Dra. Leila Devia
Referente internacional en Derecho Ambiental, Directora del Doctorado en Ciencias Jurídicas de la USAL y revisora del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas, la Dra. Leila Devia reflexiona sobre su trayectoria, el sello humanista de la Universidad del Salvador, los desafíos docentes y la urgencia de mantener viva la agenda sustentable frente al estancamiento en la discusión pública.
Hablar de la trayectoria de Leila Devia es hablar de la evolución del Derecho Ambiental en Argentina. Doctora por la Universidad del Salvador (USAL) y posdoctora por la Universidad de Buenos Aires (UBA), ha dedicado su carrera a tender puentes entre la excelencia académica y la gestión pública. Tras dirigir durante 24 años al frente del Centro Regional del Convenio de Basilea para América del Sur y su destacada labor en el INTI, ha sabido transformar la teoría en políticas públicas concretas. Titular en la carrera de Abogacía Franco-Argentina de la USAL, Profesora de Posgrado, Consultora Invitada en París y Toulouse, y Revisora del IPCC de Naciones Unidas, Devia se consolida como una voz imprescindible en el debate ambiental.
Su formación como Doctora en Ciencias Jurídicas por la USAL lleva el sello de nuestra Comunidad, mirando hacia atrás, ¿qué recuerdos conserva de su etapa de doctoranda y de qué manera el sello de nuestra Universidad moldeó su visión humanista del Derecho Ambiental?
Guardo un hermoso recuerdo sobre mi etapa de doctoranda en esta Universidad. Yo venía justamente muy golpeada porque no podía realmente expresar mi hipótesis de trabajo, mi investigación y en esta Universidad y en esta Facultad encontré el camino y encontré también la motivación para poder finalizar una etapa tan importante de mi vida, Y, por supuesto, en el ámbito y en el marco del Derecho Ambiental con también un jurado espectacular como el Dr. Pigretti, el Dr. Soto y el Dr. Dino Bellorio Clabot.
Usted forma parte del exclusivo grupo de Expertos Revisores del IPCC de Naciones Unidas: ¿Cómo traslada la complejidad científica de los informes del IPCC al lenguaje cotidiano del aula para despertar la vocación por la investigación en los alumnos?
En el caso de mi expertise en Naciones Unidas la traslado constantemente al aula de grado haciendo simulaciones de caso, e insistiéndole a los alumnos y alumnas que hay otras maneras, otras motivaciones, que por supuesto también se puede litigar, pero también se puede trabajar en el marco del Derecho Internacional Ambiental. Se hacen simulaciones de Conferencias de las Partes, presentación de Amicus Curiae ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Como titular en la Carrera de Abogacía Franco-Argentina de la USAL y Profesora Visitante en París y Toulouse. ¿Qué le aporta este diálogo jurídico con Francia a la formación de nuestros abogados? ¿Hay algún concepto del derecho europeo que esté intentando 'traducir' o aplicar hoy en la investigación dentro de la Universidad?
Es muy importante que los alumnos puedan acceder al Derecho Comparado y el ser Profesora Titular de Derecho Ambiental de la Carrera Franco-Argentina nos proporciona, no a mí, sino a los alumnos esa visión, bueno a mí por supuesto, pero a los alumnos y alumnas que es lo más importante, esa visión comparativa de los dos Derechos con las posibilidades que esto aborda; y también el crecimiento y la evolución. Estamos siempre un paso adelante porque estamos viendo qué es lo que pasa en el mundo en relación al Derecho Ambiental Europeo.
Desde su rol como Directora del Doctorado en Ciencias Jurídicas, usted lidera el nivel más alto de formación en nuestra Facultad. ¿Cuál es la impronta personal y académica que busca imprimirle al Doctorado bajo su gestión? Asimismo, ¿cuál es el perfil de graduado que la USAL entrega a la sociedad?
Muy orgullosa de ser la Directora del Doctorado en Ciencias Jurídicas de la Universidad del Salvador, la impronta sin duda es la humanista, es una impronta en la cual se acompaña al tesista, se acompaña al al graduado que quiere realizar un doctorado, no solamente en lo administrativo, sino también en lo académico ofreciéndole seminarios, y ofreciéndole contención, que pareciera que fuera nada más que para los alumnos de grado, pero no es así, es la contención necesaria para una de las etapas más importantes de la formación de un abogado o abogada, ¿no? Esta idea. La tesis es como un hijo, una hija, lleva su tiempo y realmente estamos ahí para para acompañar.
Y desde lo humano, ¿qué siente usted cuando ve a un colega alcanzar el grado de Doctor bajo su dirección?
La verdad que siento una alegría enorme porque es como que uno va adelantando lo que va pasando. Este año se recibió Carlos Claudio D' Arriba con una tesis que yo dirigí, también que llevó sus años y ver ese logro es realmente un orgullo y no solamente un orgullo, sino el camino cumplido, la profecía autocumplida en el buen sentido.
Desde la dirección del Centro Regional del Convenio de Basilea y su rol en el INTI, usted lidió con la complejidad técnica de los residuos peligrosos y la industria. ¿Cuál es la lección más importante que la 'trinchera' le enseñó y que no figura en ningún manual de Derecho, pero que usted se encarga de transmitirle a sus alumnos?
Desde el 2024 que me retiré del Instituto Nacional de Tecnología Industrial después de 24 años de dirigir el Centro Regional Basilea para América del Sur, lo que aprendí, trato de transmitirselo a los alumnos, y es que no solamente el contenido es un residuo peligroso, o que no lo es; sino la gestión. No la gestión del contenido, que también se transmite, sino la gestión las dificultades que uno tiene que afrontar cuando implementa y ejecuta proyectos internacionales, todo lo que tiene que ver con el cambio de divisas, la contratación de consultores, la relación con los demás países de la región, la relación con otras instituciones del Estado. Bueno, creo que eso es lo que trato de transmitir a los alumnos y alumnas, y bueno, por supuesto ellos cuando ocupen los distintos roles, impondrán, valga la redundancia, su propia impronta.
La investigación es un pilar fundamental de su Carrera. ¿Qué proyectos está liderando actualmente dentro de la Facultad de Ciencias Jurídicas y qué impacto espera que tengan en el marco legal argentino?
La investigación es el pilar en la formación de jurídica de cualquier abogado y abogada. En estos momentos tenemos un proyecto muy lindo que es el proyecto de la Cínica Jurídica Ambiental que se enmarca dentro de las clínicas jurídicas que tiene la Facultad de Derecho. Comenzamos el año pasado y este año vamos a tener la segunda cohorte, esto no es solamente una metodología de enseñanza y de investigación del Derecho, del Derecho Ambiental en este caso, sino también una formación con visitas, visitas eh a la Cuenca Matanza Riachuelo, visitas al Parque Temaikèn, visitas a los distintos lugares y visitas también internacionales. Este año fuimos una delegación que viajó a la quinta reunión, al quinto encuentro de Clínicas Jurídicas de América Latina y el Caribe, donde dos estudiantes presentaron distintas ponencias y nosotros coordinamos distintos paneles. Así que me parece que este proyecto que además lo presenté como un Proyecto de Investigación es realmente uno de los desafíos de esta etapa, de esta última etapa de mi carrera.
¿Cree que el debate ambiental en Argentina finalmente ha ocupado el centro de la escena jurídica?
Creo realmente que hay un estancamiento de la temática ambiental, no en la academia sino en la agenda pública, Y esto es muy preocupante. Por eso, desde la Universidad impulsamos esta rama del Derecho que es transversal a todas las disciplinas jurídicas y a las políticas públicas.
Si tuviera que hacer una pausa y elegir un hito o momento específico de su trayectoria que haya terminado de definir su compromiso innegociable con el Derecho de los Recursos Naturales, ¿cuál elegiría?
Creo que no elegiría un momento especial, creo que, en todos los momentos de mi vida, y estoy cada vez más convencida, que hice la mejor elección, que equivocada o no, siempre trabajé por la protección de los Recursos Naturales y que siempre defendí la posición argentina y la posición de la región de Latinoamérica y el Caribe en las negociaciones internacionales en las cuales trabajé.
Para el cierre, si tuviera que mirar su trayectoria y pensar en su legado, ¿qué le gustaría dejar a las próximas generaciones de abogados e investigadores que transiten por la Universidad del Salvador?
Mi legado deseado es que la Clínica Jurídica Ambiental y la cátedra continúen vivas en manos de los colaboradores y alumnos que he formado, manteniendo firme la cadena de 'formador de formadores'.
Por Lic. Vanesa Sola, Colaboradora Académica de la Secretaria de Prensa.
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