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Ciencia, virtud y compromiso: el impacto de la Responsabilidad Social Universitaria en el “Día Nacional de la Solidaridad”

En el marco del Día Nacional de la Solidaridad, que se celebra cada 26 de agosto en homenaje al nacimiento de la Madre Teresa de Calcuta, la Universidad del Salvador (USAL) reafirma su modelo de formación integral. Desde la Dirección de Responsabilidad Social Universitaria (DRSU), dependiente de la Secretaría de Bienestar Universitario (BEST), la solidaridad se consolidó como un pilar estratégico que conecta el conocimiento académico con las necesidades más urgentes del entorno social.

Agustina Lucero Schmidt, Secretaria de Bienestar Universitario, detalló en una entrevista el alcance de los Programas Institucionales, el trabajo con más de 70 organizaciones y el impacto de iniciativas premiadas internacionalmente que transforman tanto a las comunidades como a los propios estudiantes.

“En la Universidad entendemos la solidaridad no solamente como una disposición a ayudar, sino como una forma de vincularnos con la realidad y asumir que nuestra formación, nuestros conocimientos y nuestras capacidades también tienen una dimensión social.
Desde la DRSU buscamos que esa mirada se traduzca en experiencias concretas: proyectos de voluntariado, articulación con organizaciones sociales, programas de concientización, becas y distintas iniciativas que permiten acercar a la comunidad universitaria a problemáticas reales.
Por eso, más que pensar la solidaridad como una acción aislada, intentamos incorporarla como parte de la experiencia universitaria. Formar profesionales desde la mirada integral de la Universidad del Salvador implica también formar personas capaces de reconocer al otro, comprender su contexto, preguntarse qué responsabilidad tienen frente a la sociedad de la que forman parte y tomar conciencia del impacto que sus decisiones y acciones pueden tener sobre ella”.

El histórico lema de la USAL es “Ciencia a la mente y virtud al corazón”. ¿De qué manera la DRSU es el puente que permite a los estudiantes poner esa “virtud del corazón” al servicio de quienes más lo necesitan?
El lema de la Universidad expresa una idea muy profunda de formación integral: el conocimiento adquiere una dimensión aún más significativa cuando se complementa con la reflexión acerca de qué hacemos con aquello que sabemos y al servicio de qué lo ponemos.
Desde la DRSU tratamos de generar oportunidades para que ese principio deje de ser solamente una formulación y pueda convertirse en experiencia. Cuando un estudiante participa de un Voluntariado, conoce el trabajo de una organización social, se involucra en una problemática o pone conocimientos vinculados con su futura profesión al servicio de otros, aparece una dimensión diferente del aprendizaje.
La “virtud del corazón”, en ese sentido, además de significar sensibilidad, implica compromiso, responsabilidad, empatía y capacidad de transformar aquello que conocemos en una acción que tenga sentido para otros.

El trabajo con organizaciones sociales, los proyectos de voluntariado y las distintas acciones de concientización forman parte de las iniciativas de la DRSU. ¿Qué impacto tiene este vínculo sostenido entre la comunidad universitaria y las ONG?
Uno de los principales aprendizajes de estos Programas es que el impacto es tanto hacia afuera como hacia adentro. Por supuesto que buscamos contribuir con organizaciones y comunidades concretas, pero también se transforma quien participa.
A lo largo de los años hemos construido una Red de Organizaciones Sociales con las que articulamos diferentes iniciativas. Actualmente, la Red de Voluntariado USAL reúne a alrededor de 70 organizaciones sociales, con las que desarrollamos propuestas de voluntariado, campañas y proyectos específicos como las acciones del Día del Niño y Navidad, además de distintas actividades de concientización.
Dentro de esa red conviven también distintas formas de participación. Hay estudiantes que realizan actividades de voluntariado en el marco de determinados programas de becas y otros que se suman voluntariamente a las distintas propuestas que se desarrollan durante el año. Durante 2025 se registraron más de 950 voluntarios vinculados a estos Programas, contemplando también actividades pendientes del año anterior.
El trabajo conjunto con las ONG permite, además, acercarnos a Organizaciones que conocen profundamente los territorios y las problemáticas sobre las que trabajan. La Universidad no llega allí suponiendo que tiene todas las respuestas, sino dispuesta también a escuchar, aprender y construir en conjunto.
Para nuestros estudiantes esto es especialmente valioso porque les permite encontrarse con realidades que muchas veces no forman parte de su experiencia cotidiana. Ese contacto modifica preguntas, puede revisar algunos prejuicios y ayuda a comprender que los problemas sociales son complejos y requieren conocimiento, compromiso y trabajo sostenido.

Iniciativas de la DRSU como los “Viernes de Concientización” han recibido importantes reconocimientos, entre ellos el premio internacional MetaRed S. ¿Cómo contribuye este espacio virtual y abierto a sensibilizar a la comunidad universitaria sobre problemáticas sociales, ambientales y de accesibilidad?
“Viernes de Concientización” nació hace algunos años de una manera muy simple. Un viernes, reunida con parte del equipo de Bienestar Universitario, surgió una temática vinculada con una efeméride y con una organización social con la que veníamos trabajando. Mientras pensábamos cómo darle visibilidad y generar conciencia dentro de la comunidad universitaria, fueron apareciendo distintas ideas y, casi naturalmente, comenzó a tomar forma lo que después se convirtió en el Programa.
El nombre también tuvo que ver con su dinámica. La propuesta era comenzar los viernes con una temática que funcionara como un primer impulso para seguir pensando durante el fin de semana y, al mismo tiempo, no reducir la concientización a una única jornada. A partir de una efeméride o problemática seleccionada, vinculada generalmente con alguna de las organizaciones sociales de nuestra red, se desarrolla un eje durante el mes y cada viernes se propone una nueva actividad, contenido, reflexión o desafío relacionado con esa misma temática.
Así nació “Viernes de Concientización”: a partir de una idea sencilla que con el tiempo se transformó en un programa sostenido, virtual y abierto a toda la comunidad.
A través de estos encuentros y propuestas fuimos abordando, junto con organizaciones sociales, cuestiones vinculadas con inclusión, accesibilidad, sustentabilidad, salud, participación ciudadana y distintas problemáticas sociales. El formato virtual permitió ampliar muchísimo su alcance y acercar estas conversaciones a estudiantes de diferentes carreras y sedes, así como a toda la Comunidad USAL.
El reconocimiento internacional de MetaRed contribuyó a darle mayor visibilidad al Programa y a reconocer el trabajo realizado. Sin embargo, uno de sus mayores valores está en su continuidad: haber logrado sostener durante estos años un espacio permanente para instalar temas, acercar otras realidades y mantener determinadas problemáticas presentes dentro de la vida universitaria.

A lo largo de estos años participaron alumnos, graduados y organizaciones sociales, consolidando un espacio de encuentro y concientización que continúa creciendo dentro de la comunidad universitaria.

Algunas modalidades de becas de la Universidad incorporan la participación de los estudiantes en actividades de Voluntariado. ¿Qué valor tiene integrar esta experiencia de compromiso social dentro de una oportunidad educativa?
En estos casos, la beca puede incorporar también una dimensión de compromiso dentro de la oportunidad educativa, complementando el acompañamiento académico y económico con una experiencia coherente con la mirada integral que propone la Universidad.
En 2025, por ejemplo, 88 estudiantes accedieron a becas vinculadas con fundaciones, dentro de un sistema de becas y beneficios mucho más amplio y diverso.
En aquellas modalidades que contemplan la participación en actividades solidarias, buscamos que esa experiencia tenga también sentido formativo: que el alumno pueda reconocer que formar parte de una comunidad implica derechos, oportunidades y también responsabilidades.

Para aquellos jóvenes que están eligiendo su futuro y evalúan comenzar una carrera en la USAL, nuestra Universidad se destaca no sólo por sus más de 70 carreras e intercambios internacionales, sino  también por su formación con valor humano. ¿Por qué el contacto temprano con la realidad social que ofrece la DRSU marca una verdadera diferencia en el perfil profesional y ético de nuestros graduados?
Porque desde la Universidad del Salvador creemos firmemente que la realidad profesional nunca está separada de la realidad humana.
Un estudiante puede adquirir excelentes conocimientos técnicos y, al mismo tiempo, necesita desarrollar otras capacidades para comprender verdaderamente el contexto en el que algún día deberá actuar: escuchar, observar, trabajar con personas diferentes, reconocer necesidades, tomar decisiones responsables y comprender las consecuencias de esas decisiones.
El contacto temprano con distintas realidades sociales amplía la mirada. Y una mirada más amplia contribuye a formar mejores profesionales, porque permite comprender que detrás de cada situación existen personas, contextos, necesidades e intereses diferentes.
En un mundo en el que el conocimiento y la tecnología se transforman permanentemente, adquieren cada vez mayor relevancia la capacidad de discernimiento, el pensamiento crítico, la comprensión del otro y la responsabilidad ética frente al impacto de nuestras decisiones.

Para los jóvenes que están decidiendo dónde estudiar y buscan una institución con compromiso social, ¿qué es lo que hace única a la propuesta académica y humana de la USAL, y de qué manera la DRSU potencia ese trayecto universitario?
La propuesta de la USAL tiene una tradición muy clara de formación integral. Elegir una universidad es claramente elegir una carrera, pero también es elegir el entorno en el que una persona va a desarrollarse, aprender y construir gran parte de su futuro profesional y personal.
Desde la DRSU buscamos enriquecer ese recorrido ofreciendo experiencias que permitan ampliar los espacios habituales de formación y encontrarse con otras realidades, otras personas y otros desafíos.
No pretendemos decirles a los estudiantes qué tienen que pensar. Al contrario, buscamos ofrecerles experiencias que los ayuden a ampliar su mirada, desarrollar criterio propio y comprender que su proyecto de formación y su futuro ejercicio profesional siempre tienen algún impacto sobre otros.
Creo que allí está uno de los mayores diferenciales de una universidad con verdadera vocación humanista: formar personas técnicamente preparadas, pero también conscientes del lugar que ocupan en la sociedad.

En este Día Nacional de la Solidaridad, ¿qué invitación o mensaje le dejaría a los alumnos, docentes y colaboradores de la Universidad del Salvador para sumarse de manera activa a las iniciativas de responsabilidad social que lleva adelante la DRSU?
Los invitaría, sobre todo, a acercarse. A veces pensamos la solidaridad asociada a grandes acciones, cuando muchas veces comienza de una manera mucho más simple: escuchar, interesarse, dedicar tiempo, compartir un conocimiento, participar de una actividad o animarse a conocer una realidad diferente de la propia.
La Universidad nos ofrece un espacio privilegiado para hacerlo, porque reúne conocimientos, disciplinas, generaciones y personas con experiencias muy distintas.
En este Día Nacional de la Solidaridad, la invitación es a preguntarnos no solamente qué podemos recibir de nuestra experiencia universitaria, sino también qué podemos hacer con todo aquello que sabemos, aprendemos y somos para mejorar, aunque sea en una pequeña medida, la realidad de otros.
Ahí, para mí, el lema “Ciencia a la mente y virtud al corazón” adquiere su sentido más concreto.

Al igual que la Madre Teresa de Calcuta, cuyo legado inspira esta fecha, la USAL sostiene que "a veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota". A través de la DRSU, cada estudiante que se involucra aporta esa gota fundamental para transformar la realidad social de nuestro país.

Por Mgtr. Mariana Bonelli, de la Secretaría de Prensa.
 

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