“Resulta estratégico avanzar en la transformación de la educación en un contexto acelerado de transformación digital”
En el marco del compromiso del Ciclo Pedagógico Universitario (CPU) de la Universidad del Salvador con los debates pedagógicos y sociales actuales, conversamos con Cora Steinberg, Especialista en Educación de UNICEF (Argentina), acerca de los desafíos que enfrenta el sistema educativo argentino.
El diálogo retoma el horizonte del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 de la Agenda 2030 —garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad— para pensar qué condiciones, políticas y formas de enseñanza se requieren frente a las desigualdades territoriales y la diversidad de las trayectorias escolares. Sin dudas, otros tiempos suponen otros modos de enseñanza y de aprendizaje.
Cora Steinberg es Especialista Senior en Educación de UNICEF Argentina, experta en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas con enfoque en equidad y perspectiva de derechos. Socióloga graduada con honores por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Máster en Política y Planificación Social por la London School of Economics (LSE), con formación profesional en Liderazgo y Gobierno por Georgetown University (2023) y reciente Fellow EdTech Programe de HP y Cambridge University (2026), ha consolidado una trayectoria de más de dos décadas donde el rigor técnico se amalgama con la incidencia en el territorio.
En distintas intervenciones ha señalado que el sistema educativo enfrenta “problemas viejos” en un mundo que cambia rápidamente. ¿Cómo se define hoy una educación de calidad en contextos atravesados por desigualdades sociales y territoriales?
Hoy, una educación de calidad en contextos de alta desigualdad social y territorial debe garantizar a todos los niños, niñas y adolescentes trayectorias completas, aprendizajes fundamentales significativos y habilidades transferibles para el siglo XXI, incluyendo desarrollo de habilidades digitales, sociales para la vida y el trabajo. En Argentina, esta definición exige reconocer que el lugar de residencia sigue condicionando fuertemente las oportunidades educativas y de desarrollo.
El reciente estudio Crecer en Argentina: Panorama provincial de la infancia (UNICEF Argentina, 2026) y el Índice Provincial de Niñez (IPN) (2025) que sintetiza un conjunto de dimensiones que hacen a las condiciones de vida, salud, educación y protección de las infancias, muestra brechas persistentes entre jurisdicciones: mientras Tierra del Fuego y CABA superan 0,8, Chaco, y Formosa en el otro extremo, registran valores por debajo de 0,45. Reducir estas desigualdades implica abordar simultáneamente problemas estructurales —como las dificultades en alfabetización, matemática y terminalidad— y desafíos actuales, como la inclusión digital y la pertinencia de los aprendizajes.
Desde UNICEF Argentina, junto con ministerios provinciales, impulsamos para el nivel secundario modelos flexibles e innovadores como PLaNEA y las Secundarias Rurales Mediadas por TIC, que reorganizan la enseñanza, la evaluación y la gestión institucional para construir escuelas más pertinentes, inclusivas y capaces de responder a sus contextos territoriales. Estas experiencias demuestran que transformar la escuela de gestión estatal, a donde asisten más de 7 de cada 10 adolescentes, no solo es necesario: ya está ocurriendo.
Muchas son las provincias que hoy avanzan en este sentido; esto lo pueden ver en el Mapeo de Políticas Provinciales de Transformación de la Educación Secundaria Obligatoria en Argentina que desarrollamos de manera conjunta con FLACSO Argentina, UNIPE y la OEI. El mapeo es un tablero interactivo que presenta las normativas elaboradas desde 2006 para transformar el nivel educativo donde se evidencia que cerca de 10 provincias vienen realizando esfuerzos sostenidos en este sentido a lo largo de estos 20 años.
Si tuviera que definir un objetivo prioritario para la educación argentina de los próximos años, ¿cuál sería y por qué?
Creo que en un sistema complejo donde hay varias dimensiones que fortalecer para asegurar una escuela de calidad, el objetivo prioritario es asegurar las condiciones necesarias en las escuelas, las capacidades de gestión e implementación de las políticas en los equipos técnicos de los ministerios de educación, al tiempo que fortalecer y actualizar la formación docente con el propósito de asegurar la alfabetización oportuna y los aprendizajes fundamentales en la escuela primaria y secundaria.
La urgencia se sustenta en la evidencia disponible tal como presenta el nuevo Índice Provincial, presenta 4 indicadores claves de la dimensión educativa: asistencia a edades tempranas y entre los 15 y 17 años, desempeños en lengua y matemáticas al finalizar la trayectoria escolar, y porcentaje de uso de computadoras en niños y adolescentes. Los resultados promedio más bajos en el IPN nacional (0,477 en 2025). Por supuesto estos datos, dan cuenta de resultados en términos de acceso y desempeños, pero que reflejan, desde mi perspectiva, capacidades desiguales de las escuelas y el sistema educativo a lo largo del país, para abordar los desafíos que la educación de los niños y adolescentes enfrentan en sus territorios, marcados muchas veces por instituciones con alta rotación de docentes y directivos, falta de condiciones de infraestructura o seguridad de los que se habla poco, y están en tensión con contextos de alta vulnerabilidad social, carencia de recursos pedagógicos y perfiles de apoyo y contención, inciden en altos niveles de ausentismo en las escuelas.
En Argentina, como en muchos países de la región, la educación básica logró tempranamente procesos significativos de masificación y democratización del acceso: hoy más del 90% de los niños, niñas y adolescentes asiste a la escuela. Sin embargo, esta expansión no siempre estuvo acompañada por los recursos presupuestarios, las capacidades institucionales y la gestión sostenida necesarias para garantizar aprendizajes de calidad. Algunos especialistas describen este fenómeno como “inclusión excluyente”: estudiantes que acceden y permanecen en la escuela, pero no desarrollan los saberes y habilidades requeridos para desenvolverse en el mundo actual y aprender a lo largo de la vida.
Desde UNICEF Argentina generamos evidencia para la toma de decisiones y el diseño de políticas y programas con el fin de contribuir a la toma de decisiones y diseño de respuestas sistémicas, que aborden en simultáneo, el núcleo de los problemas educativos y pedagógicos, atentos a un principio de equidad y a la especificad de los contextos territoriales.
Este trabajo lo hacemos en alianza con el gobiernos nacional y provinciales, y el apoyo de distintos actores de la academia y la sociedad civil, desplegando programas en territorio, que apoyan el diseño y la evaluación de las políticas para fortalecer la implementación de las acciones; y también apoyando al fortalecimiento de las capacidad de los actores locales municipales, como MUNA (Municipio Unido por la Niñez y la Adolescencia), u Oportunidades Únicas, una plataforma digital lanzada en 2024 junto a empresas del sector privado orientada a fortalecer habilidades digitales, y para el trabajo clave para la transición escuela-trabajo de las y los adolescentes, con enfoque de equidad de género. Resulta estratégico, avanzar en la transformación de la educación en un contexto acelerado de transformación digital en la vida de las infancias, son cambios que no pueden esperar si queremos que los chicos y chicas desarrollen todo su potencial que los prepare para su presente y futuro.
Sin dudas, las desigualdades territoriales inciden en las oportunidades educativas, pero reconocerlas no alcanza. Garantizar el acceso al aprendizaje también exige revisar las formas de enseñar y ofrecer respuestas acordes con la heterogeneidad de las aulas. Ese horizonte atraviesa la labor diaria de Cora Steinberg, quien destaca que “desde 2025, la secretaría de Educación impulsa a nivel nacional el Plan Escuelas Secundarias innovadoras, volviendo a movilizar a todas las provincias a avanzar en este proceso tan necesario y urgente en el contexto actual de aceleración de las transformaciones digitales y el uso de IA”.
Steinberg es autora y compiladora de numerosos libros y artículos. Entre sus publicaciones se destaca Viaje a la transformación de la escuela secundaria. Hoja de ruta para implementar los cambios que necesita la educación de los y las adolescentes, editado en 2022 por UNICEF y Siglo XXI Editores.
En sus trabajos, propone tomar distancia de la inercia del sistema educativo y analizarlo desde una perspectiva relacional: como un campo dinámico de actores, relaciones y andamiajes institucionales. Esta mirada permite reconocer los procesos de desigualdad que condicionan las trayectorias de niños, niñas y adolescentes, pero también identificar las transformaciones necesarias para que ninguno quede atrás.
Por Victoria Alcalá, colaboradora académica del Ciclo Pedagógico Universitario (CPU), y Delfina Bordet, estudiante del CPU, de la Facultad de Ciencias Sociales, Educación y Comunicación de la Universidad del Salvador (USAL).
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