Inauguración de la “Muestra Cristina Santander”. El tiempo recobrado: materia, cuerpo y memoria
El 27 de octubre, el Museo “Casa de las Artes Cristina Santander”, de la Universidad del Salvador, inauguró la exposición El tiempo recobrado en el Salón de Usos Múltiples (SUM) de la Facultad de Filosofía, Historia, Letras y Estudios Orientales. La muestra reúne once obras realizadas entre 2013 y 2021, en las que la artista recuperó imágenes y materiales de distintas procedencias para crear composiciones donde las figuras, las formas orgánicas y las huellas del pasado adquieren nuevos sentidos.
El título evoca la novela de Marcel Proust En busca del tiempo perdido, cuyo último volumen lleva precisamente el nombre de El tiempo recobrado. También remite a la concepción proustiana de la memoria como una experiencia capaz de hacer presente aquello que el paso de los años parecía haber borrado. Esa idea adquiere una expresión particular en la obra de Santander, quien retomó elementos del pasado no para reproducirlos, sino para resignificarlos e interrogarlos desde el presente. Mediante el collage, el bordado y la intervención pictórica, la artista desarrolló un lenguaje en el que objetos y materiales cotidianos se incorporan a las obras y adquieren un valor distinto al formar parte de una nueva construcción visual. El cuerpo femenino ocupa allí un lugar central y aparece entre tramas, transparencias y formas orgánicas que desdibujan el límite entre la representación y el objeto.
La exposición incluye piezas de la serie À la recherche du temps perdu, realizada durante la pandemia de 2020. En ellas, Santander intervino imágenes antiguas con procedimientos contemporáneos que hacen convivir temporalidades diferentes. Las referencias a pinturas de otras épocas y la incorporación de viejas postales forman parte de ese trabajo de recuperación y resignificación.
La inauguración incluyó un recorrido por la muestra, durante el cual se compartieron con los asistentes aspectos del proceso creativo de Santander y algunas de las referencias presentes en sus obras. El encuentro dio lugar a un enriquecedor intercambio sobre las piezas expuestas y las técnicas empleadas por la artista. La elección del SUM como sede obedece a un propósito preciso. Por tratarse de un lugar de tránsito cotidiano, permitirá que los estudiantes se encuentren con las obras en distintos momentos, descubran detalles inadvertidos y elaboren sus propias lecturas a partir de observaciones sucesivas. La experiencia estética se integra así a la vida universitaria y se prolonga más allá del acto inaugural. La muestra podrá visitarse hasta diciembre.
La curaduría estuvo a cargo de la Dra. María del Carmen Magaz y la Mg. Andrea Tettamanti, con la asistencia curatorial de Florencia Fischer y Jimena Hrepic Bianchi. Participaron también Florencia Cittadini y Clarisa María Foutel Liotti, alumnas del Posgrado en Curaduría de Arte Contemporáneo, y Montserrat Barreras y Vera Linares, estudiantes de la Licenciatura en Gestión e Historia del Artes. Su aporte al proyecto permitió vincular la formación académica con la práctica curatorial.
El Museo agradece especialmente la presencia de la Decana de la Facultad, Dra. Claudia Teresa Pelossi; de los Profesores Eméritos, la Dra. Elena Oliveras y el Lic. Norberto Beladrich; y de todos los que acompañaron la inauguración. Expresa, asimismo, su reconocimiento a la Facultad por haber facilitado el espacio y contribuido a la realización de esta propuesta.
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