“Ustedes son los brotes de la Universidad”: un Acto de Colación de Grado lleno de emociones y legados en el Campus de Pilar
El Auditorio “Rector Juan Alejandro Tobías” del Campus Universitario “Nuestra Señora del Pilar” de la Universidad del Salvador se transformó en el escenario de una tarde inolvidable, colmada de abrazos, lágrimas de orgullo y recuerdos entrañables. En un marco de profunda significación institucional, se llevó a cabo el Acto de Colación de Grado, la ceremonia por excelencia de la vida universitaria, donde los nuevos profesionales de nuestra Casa de Estudios recibieron sus diplomas y medallas acompañados por sus seres queridos.
La ceremonia estuvo presidida por la Vicerrectora Académica en ejercicio de las funciones del Rectorado de la USAL, Romina Cavalli, junto a la Vicerrectora de Investigación y Desarrollo, Luciana Tondello, la Secretaria Académica de la Delegación Pilar, Cecilia Fabbro, y los Decanos de las diversas Unidades Académicas. El inicio musical, a cargo del grupo de cámara de la Orquesta Sinfónica USAL, conmovió a los presentes con un repertorio que incluyó desde la marcha “Pompa y circunstancia” hasta el vibrante “Libertango” de Astor Piazzolla.
Un momento de gran distinción y respeto institucional se vivió con el ingreso de las banderas de ceremonia, portadas orgullosamente por los graduados que alcanzaron los más altos méritos académicos de su promoción, todos ellos distinguidos con Diploma de Honor. Portó la Bandera Argentina: Guadalupe Sol Coringrato (Traductora Científico Literaria en Inglés, promedio 9.38); la Bandera Bonaerense: Agustina Romero (Licenciada en Psicología, promedio 9.20); la Bandera Papal: Germán Daniel López (Ingeniero en Informática, promedio 9.18) y la Bandera de la Universidad: Lucas Manuel Seoane Pereyra (Licenciado en Ciencias Ambientales, promedio 9.18). Tras la entonación del Himno Nacional, el Padre Gabriel Tomás impartió la bendición sobre los diplomas, marcando el inicio formal de la entrega.
Uno de los momentos de mayor emotividad y aplausos de la jornada ocurrió durante el discurso de la graduada en representación de sus pares, la Lic. Justina O'Reilly. Con una mirada profundamente arraigada en el presente generacional, evocó las vivencias de quienes debieron transitar sus estudios atravesando el histórico aislamiento social: "El mundo se paró como no se paraba desde hacía cien años... nos encerraron en nuestras casas, nos convirtieron en cuadraditos en una pantalla, y nos dijeron 'sigan estudiando'. Y seguimos. Aprendimos a conectar cuando todo nos separaba. Y aprendimos algo que no estaba en ningún programa de estudios: que la presencia de otra persona, físicamente, al lado tuyo, no es un detalle. Casi siempre es la mitad de todo".
Haciendo un paralelismo entre el rastro tecnológico y el verdadero legado, contrapuso la frialdad de los algoritmos frente a la sensibilidad de la formación recibida: "La inteligencia artificial no deja huellas. Procesa, responde, produce. Pero no deja huella, porque no camina. No elige. No duda. No quiere a nadie... En un mundo donde todo se puede simular, lo que va a valer es lo que no se puede falsificar: estar. Escuchar. Acompañar. Decir la verdad cuando es incómoda. Tender un puente cuando es más fácil levantar un muro. Eso lo hacemos nosotros, o no lo hace nadie". El agradecimiento se hizo extensivo a las familias amigos y se reconocieron los esfuerzos invisibles que permitieron que hoy este sueño sea una realidad.
A su turno, la Vicerrectora Académica en ejercicio de las funciones del Rectorado de la USAL, Romina Cavalli, ofreció un discurso cálido y reflexivo que situó este logro colectivo en el marco de los 70 años de la fundación de la Universidad del Salvador, la rica tradición jesuita y los próximos 40 años que cumplirá el Campus ”Nuestra Señora del Pilar” en 2027. Cavalli recordó el origen de la Delegación Pilar en 1987, cuando "nada o casi nada era como lo vemos hoy", y cómo la constancia transformó la zona y las vidas de la comunidad.
Al profundizar en la identidad de nuestra Casa de Estudios y su célebre lema "Ciencia a la mente y virtud al corazón", la Vicerrectora evocó las palabras del padre Jorge Bergoglio, para todos el Papa Francisco, cuando en 1974 confió la Universidad a los laicos. "En estos tiempos, hablar de virtud puede sonar ingenuo. No lo es. Basta escuchar a nuestras comunidades: piden profesionales y dirigentes que no solo sean competentes, sino también sensibles y honestos", remarcó, instando a los graduados a recordar que "por encima de la justicia está la misericordia, que nos invita a ver a los demás como hermanos". (…) "Aprendan a valorar lo distinto en los otros: se ha dicho, con razón, que Dios no nos hizo idénticos justamente para que aprendamos a convivir con nuestras diferencias". Concluyó, recordándoles que las puertas de la USAL permanecerán siempre abiertas para ellos.
Posteriormente, se vivió el instante cúlmine de la tarde con la toma de los juramentos profesionales y la entrega individual de diplomas y medallas a los graduados de las Facultades de Ciencias Jurídicas; Filosofía, Letras, Historia y Estudios Orientales; Psicología y Psicopedagogía; Ciencias Sociales, Educación y Comunicación; Arte y Arquitectura; Ingeniería; Ciencias Agrarias y Veterinarias; y Ciencias Económicas y Empresariales.
El encuentro finalizó con una imponente fotografía grupal en el escenario, que reunió las sonrisas y birretes académicos de la nueva promoción, seguida de una cálida recepción de camaradería en el foyer del Auditorio. Con la satisfacción del deber cumplido, la comunidad universitaria despidió a sus graduados, sabiendo que llevan consigo una educación integral sustentada en tres pilares inquebrantables: la formación como personas, como argentinos y como profesionales de bien.
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