Inicio
Áreas USAL
Close
Pasar al contenido principal

SECRETARÍA DE PRENSA
a/c Rectorado

Avenida Callao 801, C1020ADP
Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina
Tel. (+54-11) 4813-3997 o 4014 (ints 2111 o 2108).

4 de enero: Día Mundial del Braille

El Braille como Derecho Humano: Acceso a la autonomía y participación plena
Cada 4 de enero se conmemora el “Día Mundial del Braille”, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas en homenaje al nacimiento de Louis Braille (1809–1852), creador del sistema de lectoescritura táctil que lleva su nombre y que constituye una herramienta esencial para el acceso a la educación, la información y la cultura de las personas ciegas y con discapacidad visual.

Esta conmemoración se inscribe en el marco de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) de las Naciones Unidas, instrumento internacional con jerarquía de derechos humanos que reconoce el acceso a la información y a la comunicación como un derecho fundamental. En particular, el artículo 9 (Accesibilidad), el artículo 21 (Libertad de expresión y acceso a la información) y el artículo 24 (Educación) establecen la obligación de los Estados de garantizar formatos accesibles, entre ellos el sistema Braille, como condición indispensable para la igualdad y la no discriminación [1].

El Braille y su relevancia social
El sistema Braille no es únicamente un medio de lectura y escritura, sino una tecnología social de emancipación, que permite el desarrollo de la alfabetización, la autonomía personal y la participación plena en la vida social, cultural, educativa y política. Su uso resulta clave desde la infancia y a lo largo de todo el ciclo de vida, especialmente en contextos educativos y en el acceso a la información pública.

Una mirada desde el modelo social de la discapacidad
Desde el modelo social de la discapacidad, la exclusión que enfrentan las personas ciegas no se explica por la condición visual en sí misma, sino por las barreras sociales, comunicacionales y actitudinales que impiden el acceso a la información en formatos adecuados. La ausencia de materiales en Braille, la escasa señalización accesible y la falta de políticas públicas sostenidas constituyen formas estructurales de desigualdad que vulneran derechos.

En este sentido, el Braille debe ser entendido como un ajuste razonable y una medida de accesibilidad, y no como un recurso excepcional o asistencial.

Aportes desde los estudios críticos de la discapacidad
Los estudios críticos de la discapacidad aportan una lectura que interpela las relaciones de poder que históricamente han marginado los saberes, lenguajes y formas de comunicación de las personas con discapacidad. Desde esta perspectiva, promover el Braille implica también reconocer la diversidad sensorial, cuestionar el capacitismo dominante y avanzar hacia sociedades que valoren múltiples modos de conocer, leer y escribir.

Garantizar el Braille es, por tanto, un acto político y ético que reafirma el derecho a la diferencia y la justicia social.

Llamado a la acción desde USAL
En el Día Mundial del Braille, se renueva el compromiso de los Estados, las instituciones educativas, los organismos públicos y la sociedad en su conjunto para fortalecer políticas de accesibilidad, promover la producción de materiales en Braille y asegurar su presencia en espacios educativos, culturales, administrativos y comunitarios.

Durante el último Seminario Internacional de Discapacidad, contamos con expositores de Xavier Society for the Blind, con sede en Nueva York, que tiene como misión histórica garantizar el acceso equitativo a la lectura y a la vida cultural de las personas ciegas y con discapacidad visual, mediante la producción y distribución gratuita de libros en sistema Braille, letra grande y formatos de audio accesible. A través de su labor, la organización busca eliminar barreras comunicacionales que limitan el derecho a la educación, la información y la participación social, proporcionando materiales religiosos, educativos y culturales a miles de beneficiarios. Esta buena práctica permitió a nuestros estudiantes conocer la experiencia y seguir construyendo “Puentes de Inclusión”.

El acceso al Braille no es un privilegio: es un derecho humano fundamental y una condición indispensable para la inclusión plena de las personas ciegas y con discapacidad visual.
 

Referencia
[1] Naciones Unidas. Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, 2006.
Flavia Palavecino. Especialista en Discapacidad, Directora del Seminario Internacional “Puentes de Inclusión” de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía de la Universidad del Salvador (USAL)
 

Compartir: