Ciencia a la mente, virtud al corazón y una huella en el alma: se celebró el “Día del Graduado 2026”
El ambiente en la Universidad del Salvador se tiñó de una atmósfera de profunda emoción, recuerdos compartidos y un legítimo orgullo institucional. En una nueva edición del “Día del Graduado 2026”, nuestra Casa de Estudios homenajeó a los mejores promedios del año 2025 y distinguió a los ganadores del Vigésimo Concurso "Mejor Trabajo Final de Grado". El encuentro, que plasmó la culminación de años de esfuerzo, constancia y noches de estudio, representó el abrazo de toda una comunidad universitaria a sus profesionales más destacados.
La ceremonia estuvo presidida por la Vicerrectora de Investigación y Desarrollo, Luciana Tondello, acompañada por los decanos de las diversas Unidades Académicas. Las notas del grupo de cámara de la Orquesta USAL marcaron el inicio musical de un evento estructurado no solo para condecorar la excelencia académica, sino para celebrar el valor de la formación humana. Tras la entonación del Himno Nacional, el padre Andrés Tocalini realizó la bendición de los diplomas, uniendo la vocación profesional con la impronta espiritual que nos caracteriza.
Uno de los momentos más conmovedores de la tarde se vivió cuando Mora Lozano Farah, graduada de la Licenciatura en Psicología y distinguida con el mejor promedio de su carrera, tomó la palabra en representación de sus pares. Evocó la particularidad histórica de la cohorte que ingresó en el año 2021, en pleno aislamiento por la pandemia: "En ese entonces no había ninguna certeza... En medio de tantas preguntas, tantas incertidumbres, tantos miedos, empecé a cursar desde mi casa. Me encontré con profesores que lograron traspasar la pantalla y hacerme sentir como en el aula, y con compañeros que desafiaron la distancia generada por la virtualidad y me hicieron sentir acompañada", rememoró conmovida, trayendo al presente la memoria de aquellos mates preparados en la soledad del hogar que, a partir de segundo año, pasaron a compartirse en los pasillos de la facultad.
Lozano Farah dedicó un espacio central a las familias, reconociendo que el título también les pertenece: "Estudiar una carrera sucede en casa, en esas noches de estudio, en los días de cansancio, en los nervios antes de un examen... A veces, acompañar fue simplemente estar, escuchar, prepararnos la comida, darnos un abrazo o recordarnos que podíamos". Antes de cerrar, invitó a sus colegas a abrazar la incertidumbre del futuro con la certeza de las herramientas adquiridas, invitándolos a poner la profesión siempre al servicio de la comunidad.
A su turno, la Secretaria de Bienestar Universitario, Agustina Lucero Schmidt, ofreció un discurso de hondo contenido filosófico y ético, centrado en el concepto de la "custodia". Lucero Schmidt invitó a los presentes a reflexionar sobre la responsabilidad que deviene tras recibir una distinción.
"Comprender que aquello que recibimos tiene un valor propio, que durante un tiempo nos corresponde cuidarlo y que nuestra manera de ejercer esa responsabilidad también formará parte de su historia", señaló, vinculando esta mirada con el tratado De Officiis de Cicerón y la tensión humana entre la conveniencia personal y lo justo.
La Secretaria enfatizó que el mérito académico es un motivo legítimo de orgullo, pero que su verdadero sentido se resignificará con el paso de los años, mediante las decisiones que configuren el carácter de cada graduado. Asimismo, recordó el lema que rige la vida en la USAL: "Nuestra formación integral parte de la convicción de que el conocimiento lleva consigo una responsabilidad humana. El lema que nos identifica, 'Ciencia a la mente y virtud al corazón', expresa una aspiración que nos compromete a todos".
Posteriormente, se procedió a la entrega de distinciones por Unidad Académica y se anunciaron los galardones del concurso de Trabajos Finales de Grado, coordinado por el Vicerrectorado de Investigación y Desarrollo. Las autoridades premiaron las tesis que mejor reflejaron el cruce entre rigor científico y sensibilidad social:
Primer Premio: Tomás Dighero, Licenciado en Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Sociales, Educación y Comunicación, por su exhaustivo análisis sobre las políticas de reunificación coreana.
Segundo Premio: Valentina Iglesias La Caria, Licenciada en Psicología de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía, por su investigación titulada "Cuando el cuerpo habla. La relación entre el duelo por un ser querido y la somatización".
Tercer Premio: Martín Pérez Gamas, Graduado de Arquitectura de la Facultad de Arte y Arquitectura, por su proyecto de reconversión patrimonial de la Estancia Hucal enfocado en la aeromovilidad no tripulada.
La jornada concluyó con una tradicional foto grupal y una cálida reunión de camaradería en el SUM del primer piso. Entre risas, abrazos y la profunda satisfacción del deber cumplido, la comunidad de graduados de la Universidad del Salvador ratificó que, aunque su paso por las aulas sea transitorio, la huella de sus decisiones y su vocación humana permanecerán encendidas en la sociedad.
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