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Nuria Gómez Belart

Defensa de Tesis Doctoral

El miércoles 20 de noviembre, en la Facultad de Filosofía, Letras y Estudios Orientales, la Prof. Nuria Gómez Belart defendió su tesis doctoral titulada “La corrección de textos, un Estudio Funcional del Vínculo entre el autor y el corrector”, obteniendo una calificación de 10 puntos con recomendación para publicación.

Compartimos fragmentos de la tesis de la Dra. Nuria Gómez Belart:
“Un corrector de textos es una persona, por lo general, formada ya sea académicamente o por el curso de la experiencia, que asume el papel de primer lector o de lector mediador, con la intención de revisar si, en los textos que se le presentan, existen errores y, de haberlos, buscar la mejor forma de enmendarlos. Muchas veces, esta tarea se desarrolla en el diálogo con el autor; otras tantas, se toman las decisiones junto con el editor; pero, en la mayoría de los casos, el corrector se encuentra solo y debe asumir la responsabilidad de elegir un criterio consistente con el tipo textual al que responda el escrito que debe corregir y llevar a cabo la detersión del texto de acuerdo con las normas lingüísticas correspondientes.

Sobre la base de lo expuesto, como en un juego de mamushkas, surgen múltiples preguntas: ¿qué se corrige en un texto?; ¿qué se entiende por texto?; ¿qué son los tipos textuales?; ¿por qué debe corregirse?; ¿para qué debe corregirse?; ¿qué papel cumple el editor?; ¿desde cuándo existen los correctores?; ¿qué se entiende por error?; ¿qué se entiende por norma lingüística?

A lo largo de la presente investigación, se intenta brindar una respuesta sólida donde se describan los elementos materiales y relacionales que intervienen en el proceso de la corrección desde una perspectiva funcional. Efectivamente, el objeto de este trabajo es analizar qué sucede cuando un corrector se encuentra ante el texto de un sujeto productor (autor), sobre los fundamentos de las teorías lingüísticas que estudian el lenguaje en uso y que toman como unidad de análisis o bien el enunciado, o bien el texto, y abordan el lenguaje como un tipo de comportamiento para estudiarlo en relación con su contexto, es decir, con los principios extralingüísticos que regulan el uso del lenguaje en la comunicación.

Hasta el momento, el proceso de corrección como fenómeno lingüístico no ha sido estudiado con profundidad. Teniendo en cuenta las sucesivas transformaciones que se dieron en el ámbito de la escritura y de la lectura, en cuanto a los medios de publicación, al perfil del escritor y, en consecuencia, a los textos propiamente dichos, es fundamental realizar una teorización sobre este proceso.

En la actualidad, los conflictos surgen desde el propio nombre: corrector de textos, corrector de estilo, corrector de originales, corrector de pruebas, revisor, evaluador, corrector ortotipográfico, corrector académico, corrector literario, etcétera. Se designan a sí mismos, pero no existe la conciencia generalizada de los límites que conlleva cada designación. Tampoco está clara en el uso la diferencia entre el corrector y el editor de contenidos.

Es la primera tesis de Doctorado sobre corrección de textos, por lo menos en el mundo occidental. Como se dijo, no hay estudios académicos formales que aborden esta problemática en los términos planteados, así como tampoco hay información suficiente sobre qué se debe corregir y qué no, cuál es el límite entre el trabajo del corrector y del autor, cuáles son los conflictos que se generan en el proceso de una corrección, etcétera. Tampoco existe material alguno sobre los parámetros o los fundamentos lingüísticos que sirven de sustento para la corrección de textos, salvo los documentos publicados durante los últimos siete años en los Congresos Internacionales de Corrección de Textos en español (CICTE), los manuales, las publicaciones orientadas o bien a las cuestiones normativas o bien, a las experiencias personales de algunos correctores. Estos materiales son sumamente útiles para los correctores porque resuelven las inquietudes propias de la práctica, pero no son publicaciones científicas.

Por ser la primera en esta temática, sienta un precedente rumbo a la creación de una especialidad en el campo de la Lingüística Aplicada. Es necesario reivindicar la figura de los correctores, y, para ello, es necesario comprender que la Correctología es una disciplina que se enmarca dentro de los estudios del lenguaje, se sustenta en teorías lingüísticas y merece el respeto académico correspondiente”. 

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