Las letras frente a las heridas de la historia: IX Jornadas de Literatura Argentina
El encuentro, organizado por la Escuela de Letras de la Universidad del Salvador y con la Dra. Marcela Crespo Buiturón como referente central, reunió a especialistas en torno a los vínculos entre literatura, memoria, violencia política y democracia.
Entre el 13 y el 15 de octubre se llevaron a cabo las IX Jornadas de Literatura Argentina de la Universidad del Salvador (USAL), con el título “La literatura frente a los autoritarismos, genocidios, dictaduras y guerras. Continuidades y transformaciones en las democracias actuales”. La iniciativa, organizada por la Escuela de Letras de la Facultad de Filosofía, Historia, Letras y Estudios Orientales, propuso un espacio de reflexión crítica sobre el modo en que la literatura representa las violencias colectivas y sus persistentes huellas en la sociedad contemporánea.
Con la Dra. Marcela Crespo Buiturón como principal referente académica de esta actividad, las jornadas se inscribieron en una trayectoria de trabajo sostenido en torno a la investigación, la crítica y la difusión de la literatura argentina. El encuentro convocó a investigadores, docentes y especialistas del país y del exterior, y se desarrolló en modalidad presencial, con transmisión en vivo por el canal de YouTube. de la Facultad.
La palabra literaria como espacio de memoria y reflexión
El eje temático de esta novena edición puso en primer plano una pregunta fundamental: ¿qué puede hacer la literatura frente a las experiencias históricas marcadas por la violencia, la exclusión y el autoritarismo? Lejos de concebir la escritura únicamente como una expresión estética, la propuesta invitó a considerar su capacidad para interrogar los relatos establecidos, recuperar voces silenciadas y explorar las tensiones entre memoria, historia y representación. Al respecto, durante el acto de apertura, la Decana de la Facultad, Dra. Claudia Pelossi, destacó el valor de esta disciplina al señalar: "La literatura adquiere una dimensión extraordinaria. Porque no solamente testimonia los horrores de la historia, sino que también recupera las voces silenciadas, cuestiona los discursos del poder y nos permite acercarnos a experiencias humanas que, de otro modo, permanecerían ajenas a nosotros".
Las dictaduras, los genocidios de los pueblos originarios y otras formas de violencia política y social constituyeron parte del horizonte de reflexión del encuentro. La convocatoria también planteó la necesidad de examinar las continuidades y transformaciones de las prácticas represivas en las democracias actuales. En este sentido, la literatura se presentó como un territorio privilegiado para indagar en los imaginarios de exclusión, las experiencias del desarraigo y las demandas de reconocimiento y reparación que atraviesan la vida colectiva.
El encuentro se vinculó, además, con el cincuentenario del golpe de Estado de 1976 en la Argentina, una referencia histórica que otorgó especial relevancia a los debates sobre las representaciones literarias del pasado reciente y sus resonancias en el presente. En sintonía con este hito, Pelossi recuperó los aportes teóricos de Tzvetan Todorov sobre la "memoria ejemplar", remarcando que esta perspectiva "nos invita a trascender la singularidad del acontecimiento recordado para extraer de él una enseñanza de alcance universal. El pasado adquiere así un sentido que va más allá de su evocación: nos proporciona herramientas para reconocer nuevas formas de injusticia, violencia y opresión, y nos compromete a actuar frente a ellas".
Marcela Crespo Buiturón y una trayectoria de investigación sostenida
La figura de la Dra. Marcela Crespo Buiturón ocupa un lugar destacado en la continuidad de las Jornadas de Literatura Argentina. Investigadora y referente del área, se desempeña como responsable de estas jornadas y como directora ejecutiva del Centro de Ediciones y Estudios Críticos de Literatura Argentina (CECLA) de la USAL. Desde 2006, este ciclo académico ha propuesto distintas aproximaciones a la literatura nacional: desde la identidad cultural y la memoria histórica hasta las escrituras híbridas, las voces relegadas por el canon y las narrativas de resistencia política, social y ecológica.
La edición de 2026 prolongó ese recorrido y profundizó la reflexión sobre las relaciones entre literatura, historia y sociedad. En sus palabras de bienvenida, la propia Dra. Marcela Crespo Buiturón enfatizó el valor de sostener estas discusiones en el panorama contemporáneo: "A pesar de lo arduo y triste que es tener que seguir defendiendo lo que creíamos que representaba un valor incuestionable para cualquier sociedad, como lo son la cultura, la memoria y la respetuosa convivencia, digo, a pesar de ello y por ello mismo, damos por inauguradas hoy estas IX jornadas, que vienen de una tradición que ha alcanzado nada menos que los 20 años de trabajo".
Con la referencia académica de Crespo Buiturón, las jornadas consolidan una línea de trabajo que articula el estudio de las producciones literarias con el análisis crítico de los procesos históricos y culturales. En este marco, la responsable de las jornadas rindió un especial y emotivo tributo a una de las plumas fundamentales de las letras locales: "También este año nos dejó una de las voces más relevantes de nuestra literatura, luchadora incansable contra las formas más violentas y despiadadas del poder, como lo es Griselda Gambaro", anunció, anticipando el homenaje institucional a su figura y obra.
Una conversación necesaria para el presente
La participación de especialistas de distintas instituciones académicas argentinas y extranjeras contribuyó a situar las problemáticas de la literatura nacional en un marco de discusión más amplio. La propuesta de la USAL buscó, asimismo, favorecer el intercambio entre la comunidad académica, los escritores y la sociedad civil, ampliando el acceso a herramientas críticas para comprender las representaciones de la violencia en la cultura contemporánea.
En un contexto en el que las disputas por la memoria y las interpretaciones del pasado siguen ocupando un lugar central en la vida pública, estas jornadas reafirmaron la pertinencia de la literatura como campo de interrogación histórica y cultural. Leer las ficciones, los testimonios y las distintas formas de escritura supone también preguntarse quiénes cuentan la historia, qué voces consiguen ser escuchadas y qué experiencias permanecen en los márgenes de los relatos colectivos.
Las IX Jornadas de Literatura Argentina de la Universidad del Salvador dieron continuidad, así, a una iniciativa que desde hace dos décadas promueve el pensamiento crítico y la investigación literaria. Su eje temático puso de relieve que la literatura no solo conserva huellas del pasado: también contribuye a discutir sus sentidos, reconocer sus silencios y pensar los desafíos de las democracias contemporáneas. Como balance conceptual del encuentro, recordamos las palabras de cierre de la Dra. Crespo Buiturón, quien ligó de forma indeleble el quehacer intelectual con el destino del país: "Deseamos que estos tres días de jornadas pongan un pequeño granito de arena para pensar entre todos cómo podemos lograr esa Argentina mejor. Lo que tenemos claro es que tendrá que ser una Argentina memoriosa y solidaria con la palabra y el cuerpo de quienes han elegido habitar este suelo. Y, en este sentido, creemos que la literatura es y seguirá siendo un espacio fértil de creación, reflexión, lucha, pero también de encuentro".
- Inicie sesión para enviar comentarios
