Perros que transforman vidas
El 26 de abril se celebra el Día Internacional del Perro Guía, una fecha dedicada a reconocer el rol transformador de estos animales en la vida de personas con discapacidad visual. Entrenados con precisión para guiar, evitar obstáculos y fomentar independencia, los perros guía no solo son compañeros leales, sino aliados vitales en un mundo lleno de desafíos. La diferencia de pasar de moverse con un bastón a moverse con un “Perro Guía”, supone para una persona ciega o con una deficiencia visual grave un salto cualitativo en su movilidad y una sustancial mejora de su autonomía, impactando directamente su calidad de vida.
En este marco, la Secretaría de Prensa conversó con Marina Belliard, Médica Veterinaria y Directora Hospital Escuela Veterinario, “San Francisco de Asís” de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de la Universidad del Salvador (USAL), sobre el canino entrenado para auxiliar a personas con discapacidad visual, permitiéndoles moverse de forma segura y autónoma.
“Desde la perspectiva veterinaria y de reconocidas Fundaciones que entrenan perros guía, razas como el Labrador Retriever que es preferida por su robustez física, inteligencia superior y adaptabilidad. Tienen caderas estables, visión periférica amplia y un olfato refinado que complementa su guía. Los rasgos de temperamento "no negociables" incluyen calma extrema bajo estrés, obediencia inquebrantable, baja reactividad a distracciones (como ruidos o animales) y un enfoque amigable pero enfocado, sin tendencias agresivas o miedosas”.
Agregó que: “Muchos se tientan a acariciar o hablar al perro, pero con arnés puesto, está en "modo trabajo". Una distracción (como un saludo efusivo) rompe su concentración, pudiendo ignorar un pozo, un vehículo o un peatón. Esto pone en riesgo la vida del usuario, ya que el perro es su principal sensor: un segundo de desatención equivale a un riesgo potencial”. Señaló que expertos recomiendan respetar el arnés como señal de "no interrumpir" ya que los perros guía también disfrutan de muchos momentos de descanso y esparcimiento. “Respetemos su labor mientras van guiando, y dejemos el juego y los saludos para su tiempo de ocio”.
Señalo que desde la medicina veterinaria, el cuidado de estos animales implica no solo su salud física, sino también su bienestar integral. Su entrenamiento, alimentación, controles sanitarios y seguimiento clínico son fundamentales para garantizar que puedan desempeñar su función de manera segura y sostenida en el tiempo.
“A diferencia de una mascota de compañía, un perro guía requiere exámenes anuales más rigurosos: radiografías de caderas/codos (para diagnóstico de displasia), pruebas cardíacas (como por ejemplo ecocardiograma), exámenes oftalmológicos completos (para diagnosticar distintas patologías como cataratas o glaucoma precoz), evaluaciones neurológicas y dentales intensivas. Incluyen pruebas de alergias ambientales y chequeos de movilidad bajo carga (simulando el peso del usuario), más frecuentes que los anuales estándar. Los perros guía están sujetos a requisitos de salud e higiene más estrictos que los perros de compañía, debido a que entran con su usuario a todo tipo de espacios y establecimientos públicos o de uso público. Todo perro guía está vacunado anualmente, desparasitado interna y externamente y periódicamente se acredita mediante informe veterinario que no padece ninguna enfermedad transmisible al hombre”.
Enfatizó como médica veterinaria, “Detallo el plan integral para los perros de trabajo: desde cachorros es sumamente importante su especial socialización de manera temprana. Para los cachorros se evalúan planes de vacunación completos y especialmente diseñados con una desparasitación frecuente. Los chequeos ortopédicos comienzan a temprana edad y se descartan todas las posibilidades de que padezcan patologías heredables. La adolescencia enfoca a perros con mayor actividad y entrenamiento diario, eso deriva en la recomendación de una nutrición especial y la adhesión a planes de medicina preventiva para evitar problemas futuros de salud. En servicio (2-8 años), revisiones trimestrales incluyen análisis sanguíneos, control de peso y manejo de estrés con enriquecimiento ambiental. Algún día llegará la jubilación, en esta etapa de vida también necesitan cuidados especiales: dieta senior, fisioterapia y adopción familiar, asegurando una vejez digna y amorosa.
En el ámbito veterinario, acompañamos y valoramos profundamente el trabajo de todos los perros de asistencia y en particular hoy celebremos la labor del perro guía el 26 de abril compartiendo conciencia, promoviendo su cuidado responsable y reconociendo su rol esencial en la sociedad”.
- Inicie sesión para enviar comentarios
