Campus Universitario “San Roque González de Santa Cruz”. La historia detrás del nombre
El Campus Universitario “San Roque González de Santa Cruz” de la Universidad del Salvador (USAL) es un puente entre la tradición jesuítica y el futuro del Litoral. Detrás de la excelencia académica del Campus Universitario en el noreste correntino, subyace un legado profundo que define su identidad. El nombre de la sede, “San Roque González de Santa Cruz”, representa un compromiso histórico con el desarrollo de los pueblos y la continuación de la labor educativa iniciada por la Compañía de Jesús hace cuatro siglos.
Con su Campus en la localidad de Gobernador Virasoro, nuestra Casa de Estudios se abre al interior del país, asentándose en las mismas tierras que trabajaron sus mayores. Allí, la misión de sembrar conocimiento y progreso se mantiene más viva que nunca en el corazón de la cuenca foresto-industrial.
Con el objetivo de profundizar en la vida y obra de Roque González de Santa Cruz, la Secretaría de Prensa dialogó con el Mg. Agustín Podestá, Director del Departamento de Teología del Vicerrectorado de Formación (VRF). El especialista destacó:
“Roque González de Santa Cruz (1576–1628) fue un sacerdote jesuita nacido en Asunción, figura fundamental en los orígenes de las misiones en la región del Paraguay y protagonista de la historia rioplatense. Fue uno de los impulsores de las reducciones guaraníes, participando en la fundación de comunidades como Nuestra Señora de la Anunciación de Itapúa —germen de la actual Encarnación y vinculada históricamente con la región de Posadas—, así como de otras misiones en territorios que hoy corresponden a Argentina, Paraguay y el sur de Brasil.
En el marco de las reducciones, promovió formas de organización comunitaria que integraban la vida espiritual con el trabajo, la educación y la producción. Estos espacios buscaban ofrecer a los pueblos originarios condiciones de vida más estables frente a las dinámicas de violencia, explotación y desestructuración del contexto colonial. Además, su acción misionera se destacó por una notable capacidad de inculturación: impulsó el uso de las lenguas indígenas en la predicación, promovió la música, el arte y formas pedagógicas adaptadas a las comunidades locales, contribuyendo a una síntesis cultural original en las misiones.
Su vida culminó en el martirio en 1628, en la región del Caaró (actual sur de Brasil), junto a los jesuitas Alonso Rodríguez y Juan del Castillo. Su muerte se produjo en el contexto de conflictos internos entre comunidades indígenas, atravesados también por tensiones vinculadas al proceso misionero y a la autoridad de los líderes locales. La tradición transmitió su martirio con rasgos que expresan la profunda huella espiritual que dejó su testimonio. Entre ellos, se destaca la conservación de su corazón, que según los relatos no fue consumido por el fuego y que, de acuerdo con testigos de la época, incluso habría “hablado” desde las llamas llamando a la conversión. Hoy, este corazón —junto con otros objetos asociados a su martirio— se conserva como reliquia en Asunción.
Fue canonizado en 1988 por San Juan Pablo II, junto a sus compañeros mártires, siendo reconocido como el primer santo nacido en el actual territorio paraguayo y una de las figuras más representativas de la santidad misionera en el ámbito rioplatense”.
“Reflexiones en esperanza” y en la conferencia “Proyección cultural y evangelizadora de los mártires rioplantenses” (27/05/1988), Bergoglio decía esto sobre los 3 mártires: “Estoy convencido que para comprender la proyección cultural y evangelizadora de los Santos Mártires es necesario adentrarse en esta actitud de su corazón: la paternidad. Si quisiéramos decirlo en lenguaje corriente afirmaríamos que se jugaron a tener hijos, y eso implica cariño, ternura, capacidad de dar la propia vida. Son los Santos Mártires porque fueron (y son) los padres de un pueblo. Todo proyecto de paternidad entraña necesariamente una dimensión de grandeza cuya raíz es la aceptación del autotrascenderse. El proyecto de estos hombres es un proyecto de grandeza, su proyección convoca a la grandeza, cualitativamente distinto de cualquier proyecto de tipo inmanente, mezquino en sí mismo.”
La Universidad del Salvador, fiel a sus raíces, decidió bautizar su campus bajo este patronazgo. Al igual que San Roque, nuestra Casa de Estudios llegó a la Provincia de Corrientes con la misión de sembrar conocimiento y desarrollo en el corazón de la cuenca foresto-industrial.
El Campus "San Roque González de Santa Cruz" es hoy un faro educativo en el Noreste Argentino (NEA). Enclavado en un entorno natural rodeado de plantaciones y biodiversidad, el predio invita a los estudiantes a formarse bajo el mismo espíritu de perseverancia y servicio que guió al misionero jesuita hace cuatro siglos.
Llevar el nombre de Campus Universitario “San Roque González de Santa Cruz” nos convoca, como Casa de Altos Estudios, a ser un actor social vivo que comprende y potencia la riqueza de nuestra tierra.
Para obtener más información sobre el Campus Universitario “San Roque González de Santa Cruz”, invitamos a visitar nuestro sitio web oficial: virasoro.usal.edu.ar
Delegación Provincia de Corrientes:
● Ubicación: Ruta Nacional N° 14 Km 728, Gobernador Virasoro, Provincia de Corrientes.
● Horarios: lunes a viernes, 7:00 a 13:00 horas.
● E-mail: uds-vira@usal.edu.ar
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