Aula Magna "Dr. Guillermo Antonio Borda". La historia detrás de cada nombre
En esta oportunidad, recorremos la vida y obra de Guillermo Antonio Borda, el destacado jurista cuyo nombre distingue el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad del Salvador (USAL).
Guillermo Antonio Borda (1914–2002) fue uno de los juristas más influyentes del Derecho Civil Argentino del siglo XX. Abogado y Doctor en Jurisprudencia por la Universidad de Buenos Aires (UBA), desarrolló una destacada trayectoria académica como Director y Profesor del Instituto de Derecho Civil (UBA), además de ejercer la docencia en la Universidad Católica Argentina (UCA) y en nuestra Universidad del Salvador, donde formó a numerosas generaciones de profesionales.
En el ámbito público, se desempeñó como Camarista en el Fuero Civil y ocupó el cargo de Ministro del Interior entre 1967 y 1969. Su papel fue central en la reforma del Código Civil de 1968 (Ley 17.711), que modernizó el sistema jurídico argentino incorporando principios fundamentales como el de la “buena fe” y el “abuso del derecho”.
Su producción doctrinaria fue muy influyente: entre sus obras más destacadas se encuentran Manual de Derecho Civil, Tratado de Derecho Civil, Error de hecho y de derecho y La reforma de 1968 al Código Civil, textos que continúan siendo referencia obligada.
Por su labor recibió múltiples reconocimientos, entre ellos los Premios Konex en 1986 (Derecho Civil e Internacional) y 1988 (Jueces), además del Primer Premio Nacional de Derecho y Ciencias Sociales.
La Secretaría de Prensa de la Universidad del Salvador (USAL) conversó con la Decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Livia Uriol, sobre el significado de que el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Jurídicas, un espacio emblemático, lleve el nombre de tan ilustre jurista:
“Para mí es un profundo honor y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad. El Dr. Guillermo Borda no sólo fue una de las figuras más trascendentes del Derecho Civil Argentino, sino también parte de la historia académica de nuestra Facultad, donde ejerció la docencia junto a otros grandes maestros.
Su obra bibliográfica, en particular su Tratado de Derecho Civil, ha sido y continúa siendo una referencia ineludible en la formación de generaciones de abogados, destacándose por su claridad expositiva, solidez conceptual y profundo sentido práctico. Asimismo, tuvo un papel protagónico en la reforma introducida por la Ley 17.711, que modernizó el Código Civil Argentino, incorporando criterios más acordes a las necesidades sociales de su época. Es por este motivo que un espacio de la Universidad lleve su nombre es una forma de reconocer ese legado y de mantener viva una tradición jurídica basada en el rigor, la claridad conceptual y el compromiso con la realidad social. Es, además, una fuente permanente de inspiración para nuestros estudiantes y docentes”.
Más allá de su innegable prestigio técnico y académico, la impronta del Dr. Borda resuena con los pilares fundamentales que guían a nuestra Casa de Estudios. En este sentido, le consultamos a la Dra. Livia Uriol: ¿Cómo considera que se relaciona la figura y el legado del Dr. Guillermo Borda con la misión y los valores de la Universidad del Salvador?
La figura del Dr. Borda se encuentra profundamente alineada con la misión de la Universidad del Salvador, especialmente en lo que refiere a la formación integral y al compromiso con la justicia. Su trayectoria refleja una concepción del Derecho que trasciende lo meramente técnico, poniendo en el centro a la persona y su dignidad, en línea con una tradición humanista del Derecho. A ello se suma un dato especialmente significativo para nuestra comunidad: la continuidad de su legado a través de su hijo, el Dr. Guillermo Julio Borda, quien hoy es Profesor Titular, miembro del Consejo Académico de la Facultad y miembro del Consejo de Profesores Eméritos de la Universidad del Salvador. Esta proyección generacional expresa, de manera elocuente, los valores que promovemos: excelencia académica, vocación docente y compromiso con el bien común.
Esta continuidad que destaca la Decana de la Facultad cobra una dimensión personal y afectiva en la figura del Dr. Guillermo Julio Borda, hijo del recordado jurista y actual Profesor Titular de nuestra Casa de Estudios. Su testimonio permite asomarse a la historia detrás del nombre que hoy tiene el Aula Magna.
Para su hijo, este reconocimiento trasciende lo académico: “El nombre del Salón "Dr. Guillermo Antonio Borda" no sólo rinde tributo a un pasado de excelencia, sino que proyecta hacia el futuro el compromiso de nuestra Facultad con la formación de abogados íntegros. En definitiva, Borda fue una figura clave que logró combinar la solvencia académica con la función pública; un ejemplo de vocación que hoy sigue inspirando a toda la comunidad de la Universidad del Salvador”.
La historia de su padre es, en gran medida, la historia misma de la Facultad. Al recordar los cimientos de la institución y a los maestros que lo forjaron. Comparte una perspectiva cargada de memoria y gratitud: “Como abogado, y docente de la Facultad de Jurídicas de la Universidad debo decir que me siento honrado de que el Salón de nuestra Facultad lleve el nombre de mi padre, por varios motivos. Fue uno de los profesores fundadores de la Facultad de Derecho junto a otros eximios juristas, como Jorge Joaquín Llambías, Carlos Fontán Balestra, acompañados por quien fuera su Decano, el Rvdo.Padre S.J. Vicente Alonso, un jesuita de una inteligencia superior, que dirigió nuestra Facultad durante varios años y a quien tuve el honor de conocer siendo yo muy joven.”
Para el Dr. Guillermo Julio Borda, el nombre del Aula Magna no es solo un homenaje póstumo, sino el reflejo de una vida dedicada por completo a la docencia y a la gestión universitaria. Al recordar la huella de su padre en los pasillos de nuestra Universidad, destaca: “Mi padre no solo fue el Profesor Titular de Derecho Civil Parte General durante más de 40 años, sino que además se desempeñó como Consejero durante varios períodos. Fue además distinguido como Profesor Emérito de nuestra Casa de Estudios, es decir estaba profundamente consustanciado con la Facultad y por supuesto con la Universidad a la que le dedicó todos sus esfuerzos. Entonces que el Salón de la Facultad lleve su nombre es para mí no solo un reconocimiento, sino una enorme alegría y un honor como hijo, abogado y docente de la Facultad”.
En cuanto a la identificación del Dr. Guillermo Antonio Borda con la misión y los valores que promueve la Universidad, se subrayó su ejemplo de excelencia académica y ética profesional. Sobre este punto, afirmó: “Mi padre era un hombre profundamente cristiano y consustanciado con los valores de la Universidad. Su enseñanza del Derecho era en un todo de acuerdo a los valores de nuestra Iglesia y así lo hizo enseñando el Derecho, los valores de la familia como célula básica de la sociedad y el hondo contenido moral del Derecho, todo lo cual quedó demostrado con su participación fundamental en la reforma del Código Civil del año 1968 a la que le imprimió un hondo contenido moral cristiano”.
De este modo, el Aula Magna "Dr. Guillermo Antonio Borda" rinde tributo a un abogado cuya obra no sólo transformó el Derecho Civil Argentino, sino que sigue siendo brújula y ejemplo en los pasillos de nuestra Universidad del Salvador.
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