Inicio
Áreas USAL
Close
Pasar al contenido principal

SECRETARÍA DE PRENSA
a/c Rectorado

Avenida Callao 801, C1020ADP
Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina
Tel. (+54-11) 4813-3997 o 4014 (ints 2111 o 2108).

A 173 años de la Constitución Nacional Argentina: El compromiso de consolidar la Unión Nacional y el Estado de Derecho

Para conmemorar los 173 años de la Constitución Nacional Argentina, sancionada el 1 de mayo de 1853, Ana Paula Matteoda, alumna de la Carrera de Abogacía Doble Titulación Franco-Argentina, de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad del Salvador (USAL), escribió una nota sobre nuestra Carta Magna.

En el marco de un nuevo aniversario de su sanción en 1853, el país conmemora los 173 años de la piedra angular que dio nacimiento a la República Argentina. 
Más que una efeméride histórica, esta fecha representa la vigencia de la Ley Suprema que garantiza la convivencia democrática y el respeto por las libertades individuales de todos los ciudadanos y establece la arquitectura política, la forma de gobierno que define la identidad institucional de nuestro país. Hoy, este diseño institucional sigue siendo la garantía frente a la arbitrariedad, promoviendo la división de poderes y la autonomía de las provincias como motores del desarrollo nacional.

A continuación publicamos su nota:

Aniversario 173° de la Constitución de la Nación Argentina

Hoy, 1 de mayo de 2026, no solo es el Día del Trabajador, sino que también se cumplen 173 años de la sanción de nuestra Constitución Nacional. Esta fecha constituye un hito fundamental en la historia de nuestro país, ya que, gracias a ella, logramos organizarnos como una nación unificada, representativa y federal. 

Tras la independencia de 1816, Argentina sufrió una serie de conflictos internos que obstaculizaron su correcta organización institucional. Sin embargo, desde la Revolución de Mayo ya se debatía acerca de la necesidad de dictar una Carta Magna, que finalmente se concretó 43 años después, en 1853. Tal como expresó Fray Mamerto Esquiú, en su Sermón de la Constitución: "¡República Argentina! ¡Noble patria! ¡Cuarenta y tres años has gemido en el destierro! ¡Medio siglo te ha dominado tu eterno enemigo en sus dos fases de anarquía y despotismo!".

Luego del exilio de Rosas en 1852, el General Justo José de Urquiza impulsó una reunión en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos, en la cual se definiría la forma para sancionar una constitución. En el Acuerdo de San Nicolas, se decidió que el Pacto Federal de 1831 sería la ley fundamental del país, así como también se convocó a un Congreso General Constituyente a reunirse el mes siguiente en la ciudad de Santa Fe, integrado por dos representantes de cada provincia. 

Si bien todas las provincias fueron convocadas, Buenos Aires se negó a participar, protagonizó un golpe de Estado e inició un conflicto armado contra Urquiza. No obstante, este decidió avanzar sin la representación porteña. Como él mismo expresó: “mi pensamiento entonces fue alcanzar para mi país los beneficios de la libertad, devolviéndole a la Nación sus derechos e invitando a constituirse definitivamente de una manera regular y permanente”.

De este modo, comenzaron a llegar a Santa Fe los constituyentes de las restantes trece provincias y luego de intensos debates, nuestra Constitución Nacional finalmente fue aprobada el 30 de abril de 1853 y anunciada al público el 1 de mayo de ese mismo año.

En el año 2004 se promulgó la Ley N° 25.863, que establece el 1 de mayo como el Día de la Constitución Nacional, con el objetivo de invitar a estudiantes y docentes a reflexionar sobre el rol de las normas, la importancia del diálogo federal y la necesidad de defender los valores constitucionales. 

Inspirada en los ideales de libertad, igualdad y división de poderes, la Constitución estableció un marco institucional para garantizar los derechos fundamentales de todos los habitantes. En especial, el Preámbulo de la Constitución, sintetiza los valores que orientan nuestra vida democrática, tales como afianzar la justicia, consolidar la paz interior, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad para todos los habitantes, y para toda persona que quiera habitar el suelo argentino.

Tal como advertía Esquiú, “sin sumisión no hay ley; sin leyes no hay patria, no hay verdadera libertad; existen sólo pasiones, desorden, anarquía, disolución, guerra...". Es por ello que considero que, en cada nuevo aniversario, la Constitución no debe ser entendida únicamente como un documento histórico, sino como un ejemplar vivo, que guía y limita el ejercicio del poder. Como sostuvo Alberdi, “es un déspota todo aquel que cree que ser opositor al Gobierno es traidor a la patria”. 

En un contexto en el que los desafíos políticos, sociales y económicos ponen constantemente a prueba el equilibrio democrático, resulta imprescindible reafirmar los valores constitucionales. Recordarla, entonces, no implica sólo conmemorar su sanción, sino también asumir la responsabilidad de defenderla, exigir su cumplimiento y garantizar que sus principios sigan siendo una realidad para todos los habitantes de la República Argentina. 

En definitiva, la Constitución no es solo el origen de nuestra organización, sino también el horizonte que orienta nuestro futuro como Nación.

 

Ana Paula Matteoda, alumna de 3er. año de la carrera de Abogacía Franco-Argentina de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Universidad del Salvador (USAL) 
 

Compartir: