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Juan Manuel López y Mateo Arigoni.

Juan Manuel López: “Disfruten el camino, incluso si no logran su objetivo”

El expiloto Juan Manuel López visitó el Campus Universitario “Nuestra Señora del Pilar” para compartir con los alumnos de las Licenciaturas en Ciencias de la Comunicación, Actividad Física y Deportiva y Periodismo Deportivo su experiencia en el automovilismo internacional y su transición hacia la comunicación, donde enfatizó que el éxito profesional radica en la entrega constante y la capacidad de aceptar el error como parte fundamental del proceso.

El pasado jueves 21 de mayo y ante un salón repleto, “Cochito” López desglosó su carrera técnica, desde sus 15 años compitiendo en Europa hasta su rol actual en los medios. El deportista subrayó que el camino suele estar lleno de etapas ingratas, pero destacó que el cumplimiento de un objetivo no siempre depende de uno mismo: “Si diste todo, eso debe reconfortarte, incluso si no lográs la meta”.

En un análisis dirigido a los futuros comunicadores y especialistas en deporte, López se refirió a la actual masificación de la Fórmula 1, atribuyendo el fenómeno a la diversificación del público y, especialmente, al impacto de Franco Colapinto. Según “Cochito”, el argentino representa el primer caso de un deportista nacido plenamente en la era de las redes sociales, logrando despertar una pasión popular en el país que anteriormente parecía exclusiva del fútbol.

En su faceta como comentarista, compartió puntos claves para los estudiantes de periodismo. Afirmó que el valor de un exdeportista en la transmisión no reside en haber sido el mejor, sino en la capacidad técnica de comunicar lo vivido desde adentro.

Finalmente, el encuentro cerró con una invitación a la resiliencia. Al relatar sus viajes solitarios desde muy joven para perseguir su sueño, López instó a los estudiantes a aceptar los errores inevitables, recordando que el resultado final es solo una consecuencia que, con el tiempo, se termina valorando por el aprendizaje acumulado durante el trayecto.

Luego de la charla le brindó una entrevista a Mateo Arigoni, estudiante de la carrera de Periodismo Deportivo de la Universidad donde se refirió  a sus sensaciones a la hora de dejar ir su sueño de ser piloto de Fórmula 1. “Lo que nos pasó a la mayoría de los pilotos que fuimos a correr afuera es que llegar a la Fórmula 1 es extremadamente difícil. Solo hay 20 o 22 lugares.  

Para nosotros, los argentinos y los latinoamericanos en general, es todavía más complicado. Las categorías previas a la F1, desde el karting en adelante, se corren casi todas en Europa. Entonces, por la distancia, el presupuesto y la logística, es mucho más difícil que incluso para uno europeo”.

Agregó: “Parte del sacrificio primero viene de la mano de una gran pasión. Hay que intentarlo, hacer todo lo posible, esforzarse todo lo que uno pueda, y después, a veces, las cosas se pueden dar o no, pero lo importante es poder disfrutar de ese camino. Si no se da aprovechar toda esa experiencia o ese conocimiento que uno puede adquirir de muchos años para después aplicarlo en la vida, en lo que toque. En mi caso, pude aplicarlo como comentarista en la Fórmula 1 y hoy disfruto de eso”. 

Cambiando un poco el foco a algo más personal: cuando hablaste del liderazgo en las distintas escuderías, marcaste un contraste claro. Por un lado, está Toto Wolff, que parece apadrinar al piloto, acompañarlo y permitirle cometer errores. Por el otro está Briatore, que es justo lo opuesto. ¿Por qué creés que Alpine opta por ese tipo de liderazgo? Y hoy, con pilotos más jóvenes que tienen menos tolerancia al error, ¿por qué funciona en esa escudería?
La verdad es que no lo sé. Muchas veces dentro de los equipos hay decisiones políticas, estructuras grandes, intereses de fábrica, y uno no termina de entender por qué eligen a uno u otro. En el caso de Briatore, no se puede negar que es alguien que tuvo mucho éxito, pero fue en otra Fórmula 1, hace muchos años y con otro tipo de pilotos.

Hoy la Fórmula 1 cambió. Hay chicos mucho más jóvenes y la exposición es completamente distinta. Con las redes sociales y el comentario inmediato, cualquier cosa se viraliza y condiciona a los protagonistas. Estás expuesto todo el tiempo, y aislarse de eso es difícil. Son épocas diferentes.

No sé si hoy la forma de conducir de Briatore debería ser la misma que antes o si tendría que adaptarse. Pero, en definitiva, por qué eligen a un perfil u otro dentro de las estructuras, eso queda en lo interno del equipo.

Para ir cerrando, ¿Qué creés que va a cambiar de acá al futuro en la construcción de los autos?
Hoy manejamos autos híbridos, pero capaz que en el futuro todo pase a ser eléctrico. Creo que el tema híbrido tiene mucho que ver con lo que decidieron las fábricas en su momento. Hace unos años, cuando nació la Fórmula 1, parecía que toda la industria automotriz iba a ir hacia lo eléctrico. Se esperaba que hubiera muchos más autos eléctricos en la calle de los que hay hoy, pero no pasó tanto. Ahora incluso se habla de mantener los motores a combustión, aunque sea con combustibles diferentes.

Me parece que el camino de la Fórmula 1 va a seguir dependiendo de lo que haga la industria automotriz global y de cómo evolucione el tema ambiental. Y el reglamento va a ir de la mano con eso. El cambio reciente hacia autos con un componente eléctrico mucho más preponderante no sé si terminó de gustar o de cumplir las expectativas. De hecho, ya están retrocediendo un poco. Para el futuro veo que van a volver a acercarse a lo que era antes: más peso en el motor de combustión y menos en lo eléctrico. En un momento se pensó que todo iba a terminar siendo 100% eléctrico. Yo creo que por ahora no va por ahí.

 

Mateo Arigoni, estudiante de la carrera de Periodismo Deportivo de la Universidad.
 

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