Pasantías USAL: la experiencia de Nicolás Damián Argañaraz
Conocer el recorrido de otros estudiantes puede resultar inspirador para quienes están por dar sus primeros pasos en el mundo profesional.
En esta oportunidad, Nicolás Damián Argañaraz, estudiante de la carrera de Comercio Internacional Franco-Argentino, comparte su experiencia de pasantía en la Empresa CCL, pionera global en envases especiales, donde pudo aplicar sus conocimientos y desarrollar nuevas habilidades.
CCL es la empresa de etiquetas más grande del mundo y ofrece soluciones innovadoras para los mercados de Hogar y Cuidado Personal, Alimentos y Bebidas Premium, Salud y Especialidades, Automoción y Bienes Duraderos, y Consumo en todo el mundo. La empresa se divide en cuatro segmentos: CCL Label, CCL Container, Avery y Checkpoint. Operan 213 Instalaciones de fabricación de última generación en América del Norte, América del Sur, Europa, Asia, Australia y África.
Esta vivencia forma parte del Programa de Pasantías de la Secretaría de Bienestar Universitario – Dirección de Desarrollo Profesional, cuyo objetivo es acompañar a los estudiantes en su transición hacia el ámbito laboral.
Quienes deseen conocer más sobre las oportunidades vigentes pueden acceder al portal de empleos de la Universidad en: www.usal.edu.ar/empleos.
¿Cómo fue tu experiencia como pasante y qué aprendiste de ese proceso?
Mi experiencia como pasante en CCL fue una mezcla de emociones: entusiasmo, nervios y muchas ganas de aprender. Desde el primer día, me encontré en un entorno dinámico donde la comunicación y el trabajo en equipo eran fundamentales. Aprendí a relacionarme con compañeros de distintas áreas, a adaptarme a diferentes estilos de trabajo y, sobre todo, a desenvolverme en el contexto de una empresa real. Fue clave observar cómo trabajaban los demás y, a partir de eso, construir y perfeccionar mi propia forma de trabajar. Cada día sentía que mi perfil profesional se fortalecía un poco más.
¿Qué valorás del acompañamiento y la oportunidad que te brindó CCL LABEL durante tu pasantía?
Valoro profundamente el espacio de aprendizaje que me brindaron. Desde el comienzo, me sentí acompañado por mi equipo, que tuvo muchísima paciencia para explicarme procesos, herramientas y formas de trabajo. Agradezco especialmente la confianza que depositaron en mí, dándome oportunidades para crecer y desarrollarme, primero con el cambio de área, y más adelante con la posibilidad de incorporarme de forma efectiva a la empresa. Todo ese acompañamiento fue fundamental para mi crecimiento tanto profesional como personal.
¿Cómo viviste el momento en que te ofrecieron quedar efectivo en la empresa?
Ese momento fue muy especial para mí. Lo había estado esperando con muchas ganas porque sentía que estaba preparado para asumir un nuevo desafío. Haber pasado de pasante a empleado efectivo fue una confirmación de que el esfuerzo, la constancia y la actitud dieron resultados positivos. Me sentí muy agradecido por la forma en que se dio y además con el apoyo de mi equipo, que me ayudó a crecer desde el primer día, y con el reconocimiento por parte de la empresa. Fue un paso muy importante para mi vida en general.
¿Qué sentís que te aportó la Universidad del Salvador para llegar hasta acá?
La Universidad del Salvador me dio una base muy sólida, no solo desde lo académico, sino también desde lo humano. Más allá de las materias técnicas y específicas de la carrera, que me ayudaron a entender muchos procesos que luego vi reflejados en la empresa, también me enseñaron a tener una mirada crítica, a buscar siempre mejorar, y a enfrentar los desafíos con responsabilidad. Me llevo grandes docentes que supieron transmitir no solo conocimiento, sino también valores.
¿Qué consejo le darías a otros estudiantes de la USAL que están por comenzar una pasantía?
Les diría que, si tienen la posibilidad, intenten vincularse al mundo laboral desde el primer año. Aunque al principio parezca que no tienen todos los conocimientos, trabajar desde temprano les abre muchísimo la cabeza. A mí me ayudó a entender mejor qué me gustaba, en qué áreas quería desarrollarme, y también a darle un enfoque más claro a la carrera. Empezar a trabajar te da perspectiva ya que lo que ves en clase empieza a tener otro sentido cuando lo aplicas en un contexto real. Además, cada experiencia suma, no importa cuán chica parezca. Te da herramientas, confianza y te prepara mucho mejor para lo que viene después.
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