El Puesto Sanitario de la Facultad de Medicina de la USAL: un pilar de asistencia en la peregrinación a Luján
Un año más, la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador (USAL) estuvo presente en la Peregrinación a Luján, reafirmando su compromiso con el cuidado de la salud y el servicio a la comunidad.
El pasado sábado 3 de octubre, estudiantes de las carreras de Medicina, Enfermería, Terapia Física, Terapia Ocupacional y Dermatocosmiatría, acompañados por docentes y directivos, participaron activamente en el Puesto Sanitario de la Facultad, brindando atención y acompañamiento a los caminantes.
Durante la jornada se realizaron cuidados y prestaciones destinadas a responder a las necesidades que surgieron a lo largo del camino, entre ellas la atención de lesiones en los pies, controles de tensión arterial y masajes analgésicos en piernas y espalda. Asimismo, se asistieron situaciones de mayor complejidad que requirieron la derivación y el traslado en ambulancia.
Esta experiencia permitió poner en práctica el trabajo interdisciplinario, integrando conocimientos y competencias de las distintas carreras en una acción concreta de cuidado y servicio. Cada intervención constituyó una oportunidad de aprendizaje, de encuentro y de crecimiento profesional y humano.
Pero, sobre todo, esta participación expresa uno de los valores que distinguen a nuestra Universidad: la vocación de servicio y el compromiso con las personas y con la comunidad. Estar allí, acompañando a quienes peregrinan, significa poner nuestros saberes a disposición de los demás, comprendiendo que la formación universitaria adquiere su sentido más profundo cuando se transforma en una herramienta para ayudar y cuidar.
La jornada estuvo atravesada por un particular espíritu de solidaridad. Las manifestaciones de fe de los peregrinos se entrelazaron con el compromiso de nuestros estudiantes, docentes y autoridades, dejando una huella significativa en todos quienes participaron.
Agradecimientos
Desde la Facultad de Medicina queremos agradecer especialmente a cada estudiante, docente, directivo y colaborador que hizo posible esta iniciativa, por su compromiso, generosidad y vocación para brindar su tiempo al servicio de la comunidad.
A quienes ya forman parte de estas experiencias, nuestro más sincero reconocimiento; a nuestros queridos alumnos y futuros profesionales de la salud que entregaron su esfuerzo para ayudar a otros, les recordamos las palabras de San Francisco de Asís: “Hemos sido llamados a sanar heridas...”. No olviden nunca que su conocimiento técnico salvará vidas, pero serán su amor, su compasión y su humanidad lo que verdaderamente sanará los corazones.
Invitamos a toda la Comunidad Universitaria, especialmente a estudiantes y docentes, a sumarse y a ser protagonistas de las próximas acciones de compromiso comunitario. Porque cuidar, acompañar y ayudar también es parte de nuestra manera de enseñar y aprender.
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