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SECRETARÍA DE PRENSA
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Una mañana de un sábado de 1984 simultáneas de ajedrez en Ciencias Jurídicas, organicé como alumno por el médico Doctor Pedro Martínez Acosta.

46 años de memoria deportiva: “Acá soy feliz”.

El Dr. Claudio Javier Gonçalves es graduado de la carrera de Abogacía y docente de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad del Salvador (USAL) y cuenta con un Doctorado en Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina (UCA). Desde el mes de febrero del año 1980 forma parte de nuestra Casa de Estudios “Comencé a trabajar como Colaborador Académico Específico en la entonces Facultad de Historia y Letras. Actualmente, estoy en el Vicerrectorado de Investigación y Desarrollo en la función de Secretario de Deportes”. 

Entre los recuerdos que tiene de sus comienzos en la Universidad es cuando ingresó como estudiante en 1980, “tengo imborrables recuerdos de las personalidades académicas como el Padre Ismael Quiles, quien consagró mi matrimonio y fomentó el diálogo con las autoridades que nos animaban a concretar propuestas y nos formaban como futuros dirigentes. En el caso de la Facultad de Ciencias Jurídicas contaba con un centro de estudiantes; allí comencé mis primeras actividades deportivas como alumno, luego la Facultad creo la comisión de deportes”.

Claudio cuenta que comenzó a trabajar en la Universidad el mismo año que se recibió, “hacía un año que se había colocado la piedra fundamental en el Campus de Pilar, en el que solo reinaba la naturaleza”, recuerda. “El crecimiento fue incesante, mudanzas y cambios de edificios siempre con modernización. En aquella Universidad se trabajaba con máquinas de escribir, teléfonos y correo interno. Hoy se respira tecnología en todas las áreas”, agregó.

Como Secretario de Deportes el día que más lo emocionó dentro del deporte en la USAL, ese que no se borra de su memoria, fue cuando con nuestra Selección de Fútbol “San Ignacio de Loyola”, viajaron a Asunción, Paraguay, en 1996. Era el primer viaje internacional. Cantaron el Himno Nacional Argentino con una banda militar de música antes de un partido y lo mismo volvió a ocurrir en San Juan de la Magüana, República Dominicana, ante un estadio con miles de personas en el 2001, “tuve la misma emoción: sentir que la Universidad representó al país.”

Cuando le consultamos qué cambios vio en los estudiantes deportistas desde que ocupó el cargo hasta hoy y qué se mantuvo intacto, señaló que los comienzos fueron a pura pasión, “aquellos estudiantes deportistas eran más sacrificados “el premio era participar”, ahora los estudiantes deportistas tienen muchas más facilidades, todo está muy organizado, cambió la comunicación y cuentan con instalaciones de primer nivel que antes no había, con docentes a cargo, con indumentaria, con torneos organizados por la Asociación de Deporte Universitario Amateur que antes no existía y con la beca deportiva con la que los estudiantes antes no contaban”.

“Lo que se mantuvo intacto, fue “la pertenencia” y “el espíritu de buscar la victoria”. Siempre tratamos de ir transmitiendo los valores de generación en generación, esa tradición de siglos desde que en las misiones jesuitas se jugaba el juego de la pelota (manga ñembosarái), los nombres de los equipos son una tradición que se implantó en época del V Centenario del Descubrimiento y la Evangelización de América”.

Claudio Gonçalves vio nacer disciplinas, equipos y hasta canchas. Pero para él los tres hitos deportivos que definen estos 70 años de la USAL son “en cuanto a los deportes: el torneo interno de fútbol que duró 30 años y vamos a restablecer, la decisión de incorporar el fútbol femenino, disciplina de la que la Universidad del Salvador es potencia, y el ajedrez que va rumbo a los 50 años. La evolución de las instalaciones deportivas fue constante y hoy disfrutamos los mejores lugares.

El segundo hito: los viajes deportivos tanto en el país como en el exterior, con la participación en las Olimpíadas de Universidades Católicas Argentinas e internacionales que son la cultura del encuentro. Se destacan los viajes al Reino Unido con aquel equipo nuestro pentacampeón de la Asociación Argentina de Polo y el viaje a México por ser campeones en fútbol masculino de la Copa Universia auspiciada por el Banco Santander.

El tercer hito: la participación del deportista universitario tiene una responsabilidad mayor, el deporte actúa también como canal de evangelización, como medio de ayuda cristiana solidaria y la participación para sostener instituciones y los lazos con la cultura”. 

Agregó: “En 1991 el equipo de la Universidad debutó en un torneo de fútbol televisado por ESPN; se jugaba en el estadio de Obras Sanitarias vs la Universidad de Belgrano a la que goleamos y el arquero rival era el actual Presidente de la Nación, Javier Milei, de lo cual conservamos imágenes” (sonríe).

En el año 2000 el Campus Universitario “Nuestra Señora del Pilar” fue sede de los Juegos Olímpicos de Universidades Católicas Argentinas recibiendo inclusive a la Universidad Católica de Montevideo, Uruguay. Se realizaron partidos de fútbol con Clubes como River Plate, embajadas con Rusia previo a su mundial y la Copa Juan Pablo II con la UCA, el clásico rival deportivo en todos los deportes lo cual debería acentuarse al estilo Oxford - Cambridge.

Para el Secretario de Deportes de la Universidad los valores del deporte universitario que son innegociables para la USAL son, en primer lugar, conocer que cada acto tiene un fondo ético, “estamos representando a una institución con su historia y su filosofía”. No es negociable el compromiso con el equipo, “las individualidades pueden ganar partidos, pero solo los equipos ganan campeonatos. No es negociable dejar de mantener el respeto por el otro sea compañero, rival, árbitro, autoridad, si somos puntuales, respetuosos, como se dice en el mundo del deporte dejamos todo en la cancha, o sea si hacemos todo esto bien ganamos”.   

Con respecto a lo que más le gusta de trabajar en la Universidad, que hizo que se quede tantos años señaló: “Dicen que cuando uno trabaja en lo que le gusta no trabajará ningún día de su vida. El comienzo sin instalaciones, sin presupuesto, con muchos sin, pero con el deseo de organizar, me gustó “el desafío” donde estaba todo por hacer. Me gustó la gente, la Universidad tiene su riqueza en las personas. Mi esposa y mi hijo son graduados de esta Casa de Estudios, nunca se me cruzó la idea de irme, porque acá soy feliz". 

Cuando le preguntamos cómo se refleja hoy el lema de nuestra Casa de Estudios "Ciencia a la mente y Virtud al corazón" en el trabajo diario que realiza, remarcó: “Siempre dijimos que buscábamos profesionales deportistas y no deportistas profesionales, porque los alumnos vienen a recibirse en las carreras que han elegidos, allí es donde la Universidad les da ciencia a esas mentes, el deporte aporta virtud al corazón, les trasmite los valores, “las amistades y los momentos deportivos son compartir vida” y acompañar los estudios de este lindo clima los prepara mejor para el momento de las decisiones profesionales.

Preparando el “Museo de la Gloria Deportiva” hablé con muchos graduados y uno me dijo: “Me hacés recordar mis momentos felices”. 

"También en la pandemia el deporte de  los Esports, haciendo videos de entrenamiento los integrantes de los equipos, la película gambito de dama que contaba las tribulaciones de una ajedrecista nos llevó a formar un equipo femenino de ajedrez”.

Para Claudio que la Universidad cumpla 70 años significa saber que la decisión de fundarla fue una excelente idea, que así como aquellas primeras 33 Universidades en América hoy tienen cientos de años, “no tengo dudas de que la Universidad del Salvador va en ese camino. En este mundo con tantos graves conflictos hoy nuestros tres principios cobran más sentido que nunca”. 

 Para quienes están hace años, es una familia. Le preguntamos en qué momento sintió que esta universidad se convirtió en su Casa. “Gens una sumus” (Somos una familia) no son palabras “pour la galerie”, fueron muchos los momentos en los que sentí orgullo de pertenecer a la Universidad del Salvador, porque “La Universidad del Salvador nos premia con mucho más de lo que nos merecemos”. No hay un momento preciso es en el día a día, la institución nos hace sentir que confía en nuestro trabajo, en nuestras decisiones, ese apoyo es clave, sin darnos cuenta vamos creciendo y la institución nos cuida, esto es igual que en nuestras familias. Cuando visité el Museo y Monumento de los 26 Mártires (en Nagasaki, Japón) o la tumba de Mateo Ricci, no hubiera sido lo mismo si uno era de otra institución, recuerdo como los anfitriones me relacionaban”.  

Lo que más le gustaría que los estudiantes de hoy sepan sobre la historia de nuestra Casa de Estudios “es que tenemos un origen jesuíta, que sepan que fueron las Misiones jesuitas y su obra. Y que también tenemos el honor de haber tenido al Santo Padre Francisco, que sepan también sobre su legado, que ahora la Universidad del Salvador debe custodiar esta herencia que nos enorgullece, debemos agradecer a Dios que nosotros pudimos vivenciar este acontecimiento”.

Después de casi 50 años en nuestra Casa de Estudios, si la Universidad pudiera hablarle, cree que le diría hoy en este 70° aniversario “tal vez gracias por trabajar creyendo en la misión de la Universidad del Salvador, que siga hasta el último día con la ilusión del primero, como nos decía el papa Francisco que hagamos mejor lo que mejor hacemos”.

Entre los tantos sueños, este 22 de septiembre la Secretaría de Deportes inaugura el “Museo de la Gloria Deportiva”. Pero para Claudio los proyectos son infinitos, “pero soñamos con iluminar una cancha de fútbol y tener una cancha propia de césped sintético para hockey en el Campus, llevar una delegación a China y seguir incorporando nuevos deportes paulatinamente, profundizar el trabajo que comenzamos de las distintas áreas vinculadas al deporte y fortalecer la sinergia y comunicación de las actividades deportivas que tuvieron como antecedentes boletines de papel y hasta un programa de radio “DeporteUnivdelSalvador”, aggiornado a estos tiempos”.

El Dr. Claudio Javier Gonçalves representó a la Universidad en la Comisión del Deporte Católico Argentino – CODUCA, y también fue su Presidente, como Presidente de la ADAU. Escribió el libro “Cómo Organizar el Deporte Universitario”, en busca de qué otra misión imagina remarcó que: “En la mente humana primero la nada “algo tan tangible como el infinito y tan presente como el no ser” y de reperte “eydón” (idea en griego), o sea uno llega a cargos trabajando no siempre por ambición, las ideas emergen algunas se concretan y otras no, como decía Kennedy  hay tres clases de personas las que hacen que las cosas pasen, las que miran como pasan y las que dicen como paso esto?, siempre me identifique con las que hacen. Imagino muchas como fortalecer con instalaciones deportivas el Campus, un gimnasio en CABA, más deporte en Gobernador Virasoro, crear una organización deportiva en ODUCAL, cooperar a través de alguna disciplina deportiva en el ámbito pastoral, incorporar algunos deportes más, hacer un torneo internacional de ajedrez, llevar una delegación deportiva a una base Antártica, y este año una actividad recreativa para la comunidad “el mundial se juega en la Universidad” (metegol) y para los alumnos recuperar el torneo interno, podría seguir (risas)…”.

Para finalizar le consultamos si tuviera que dejarle un mensaje escrito en su oficina para el personal que trabaje acá dentro de otros 70 años, ¿qué les escribiría? “Como si abrieran una cápsula de tiempo, les diría: Ustedes que están próximo al siglo XXII seguramente contarán con nuevas tecnologías, tendrán nuevos deportes y distintos escenarios, indumentarias y elementos que no alcanzamos a imaginar. El deporte es una herramienta que “une” nosotros lo usamos en el planeta tierra ustedes úsenlo en las galaxias. Pero queremos trasmitirle el secreto para que todo eso funcione, que es “hacer lo que hay que hacer, aunque no se tenga ganas”, una virtud de la esencia humana la voluntad en marcha no se detendrá pase el tiempo que pase, y a esto lo llamamos “Pasión”. Esta determinación es el espíritu del deporte que nos lleva a la victoria, como dicen los jesuitas: “Para la mayor gloria de Dios”.

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