Educar para Salvar Vidas. Día Mundial del Donante de Sangre.
La Facultad de Medicina, a través de la Escuela de Salud Pública, adhiere al " Día Nacional del Donante de Sangre”, compartiendo los mensajes de la Dra. Miriam Méndez, Especialista en Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular Jefa del Servicio de Hemoterapia del Hospital Alemán, Hospital Universitario- Universidad del Salvador y de la Directora del Registro Nacional de Células Hematopoyéticas - INCUCAI., Dra. Laura Aguerre.
Cada 14 de junio se conmemora en todo el mundo el Día Internacional del Donante de Sangre, una fecha destinada a reconocer y agradecer a quienes, de manera voluntaria y solidaria, donan sangre para ayudar a otras personas. Esta celebración también constituye una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de garantizar el acceso universal a sangre segura y de calidad para todos los pacientes que la necesitan.
La disponibilidad de sangre es un recurso esencial para la atención de la salud. Permite realizar cirugías complejas, asistir a pacientes con enfermedades hematológicas, tratar complicaciones obstétricas, responder a emergencias y salvar innumerables vidas cada día. Sin embargo, para que este recurso esté disponible de manera suficiente y segura, es indispensable contar con donantes voluntarios, habituales y comprometidos.
Diversos organismos internacionales y la Dirección Nacional de Sangre del Ministerio de Salud de la Nación coinciden en que la donación voluntaria y habitual representa el modelo más seguro y sostenible para los sistemas de salud. Por ello, desde hace años se promueven estrategias destinadas a fortalecer la cultura de la donación solidaria en nuestro país.
En este contexto, la educación ocupa un lugar central. Generar conciencia desde edades tempranas permite derribar mitos, promover valores solidarios y formar ciudadanos comprometidos con el cuidado de la vida. La Ley Nacional N.º 25.936 reconoce la importancia de incorporar la temática de la donación de sangre en los distintos niveles educativos, entendiendo que la escuela constituye un espacio privilegiado para la construcción de conocimientos y actitudes responsables.
Los estudiantes se convierten en multiplicadores de información dentro de sus familias y comunidades. A través de propuestas educativas adecuadas, pueden comprender que la donación de sangre es un acto simple, seguro y profundamente solidario. Con el tiempo, esa formación puede transformarse en una conducta responsable y sostenida, favoreciendo la incorporación de nuevos donantes voluntarios.
Si bien aún persisten factores culturales que sostienen el sistema de donación por reposición (donar sangre solo ante una urgencia o por compromiso familiar), la experiencia de numerosos países demuestra que es posible alcanzar modelos basados casi exclusivamente en la donación voluntaria. Para lograrlo, resulta fundamental fortalecer el trabajo conjunto entre los sistemas de salud y educación, las organizaciones sociales, las instituciones intermedias y los organismos gubernamentales.
En este Día Mundial del Donante de Sangre, renovamos el compromiso de seguir educando, comunicando y concientizando a la comunidad. Promover la donación voluntaria es promover la solidaridad, la participación ciudadana y el cuidado colectivo de la salud.
Datos de interés
• En Argentina, aproximadamente el 40% de las donaciones provienen de donantes voluntarios, una cifra que aún resulta insuficiente para cubrir las necesidades del sistema sanitario.
• El Ministerio de Salud estima que, si entre el 3% y el 5% de la población sana donara sangre dos veces al año, se podrían cubrir todos los requerimientos del país.
• Una sola donación de sangre puede ayudar hasta a 3 o 4 personas, gracias a la separación de sus distintos componentes.
Donar sangre es un acto de solidaridad. Educar para donar es sembrar vida para el futuro.
Luego de que la Dra. Miriam Méndez, Jefa del Servicio de Hemoterapia del Hospital Alemán, Hospital Universitario- Universidad del Salvador, compartiera esta información sobre la importancia de donar sangre, desde la Secretaria de Prensa le consultamos ¿Cuál es la situación actual de la donación de sangre en nuestro país y si se alcanza a cubrir la demanda?
Argentina ha avanzado significativamente en la promoción de la donación voluntaria de sangre durante los últimos años. Sin embargo, aun el 60% de las donaciones continúa realizándose por reposición, es decir, por compromiso u obligación, cuando un familiar o amigo necesita una transfusión. Si bien los Bancos de Sangre logran responder a gran parte de la demanda, mantener un stock adecuado y seguro sigue siendo un desafío permanente. La sangre tiene una vida útil limitada y se necesita todos los días para atender emergencias, cirugías, partos complicados, pacientes con cáncer, enfermedades hematológicas y muchas otras situaciones. Por eso, el objetivo de las nuevas políticas sanitarias es avanzar hacia un modelo basado en donantes voluntarios, habituales y comprometidos con la comunidad.
¿Cuál cree que es el mito que más les impide a las personas donar sangre?
Probablemente el más frecuente sea el miedo a sufrir algún daño o debilitamiento importante después de donar. Muchas personas creen que donar sangre puede afectar su salud, causar anemia o producir complicaciones. En realidad, la donación es un procedimiento seguro, realizado por personal capacitado y bajo estrictos controles médicos. El organismo recupera rápidamente el volumen de sangre donado y la mayoría de las personas puede retomar sus actividades habituales el mismo día.
¿Cuéntenos cómo sigue el proceso después de la donación de sangre?
Una vez obtenida, la sangre atraviesa un proceso de análisis y preparación antes de estar disponible para los pacientes. Se realizan estudios para garantizar la seguridad transfusional y luego la bolsa donada se separa en distintos componentes: glóbulos rojos, plaquetas y plasma. Esto permite que una sola donación pueda beneficiar a más de un paciente. Dependiendo de las necesidades del sistema de salud, esos componentes pueden utilizarse en cuestión de horas o días. Las plaquetas, por ejemplo, tienen una vida útil muy corta: 5 días y suelen utilizarse con rapidez, especialmente en pacientes oncológicos o con enfermedades hematológicas. Las unidades de glóbulos rojos se conservan hasta 42 días en heladeras entre 2 –4 ° C. Y el plasma se almacena hasta un año en ultrafreezers.
¿Cuál es el papel que tiene un médico o enfermero en la promoción de la donación de sangre?
Los profesionales de la salud son referentes para la comunidad y tienen una oportunidad única para educar y generar confianza. Cada consulta médica, cada internación o cada actividad comunitaria puede transformarse en una instancia para informar sobre la importancia de donar sangre y derribar mitos. Además, médicos y enfermeros son actores clave para transmitir que la sangre es un recurso terapéutico esencial que depende exclusivamente de la solidaridad de las personas.
¿Qué aspecto considera destacar a los estudiantes de medicina y enfermería sobre la importancia de la donación?
Es fundamental que comprendan que detrás de cada transfusión existe una cadena de personas y procesos que comienza mucho antes de que un paciente necesite sangre. La disponibilidad de sangre segura no depende únicamente de la tecnología o de los hospitales; depende principalmente de que existan donantes comprometidos. Entender esta realidad desde la formación profesional ayuda a desarrollar una visión más integral de la atención sanitaria y del impacto que tiene la promoción de la donación voluntaria en la salud pública.
¿Qué mensaje le dejaría a una persona que nunca ha hecho una donación de sangre?
Le diría que donar sangre es un acto simple, seguro y profundamente solidario. La cantidad donada sólo representa el 10% del volumen de sangre que normalmente se posee, porcentaje que no interfiere con el funcionamiento normal del organismo. Muchas personas esperan que alguien necesite sangre para pensar en donar, pero la realidad es que los pacientes la necesitan todos los días. Porque si se acude a donar sangre cuando hay una emergencia, ya es tarde. La sangre debe ser sometida a pruebas y procesos. Por lo tanto, es mejor acudir antes que aparezca la necesidad. “Donar cuando uno está sano permite que los hospitales estén preparados cuando ocurre una emergencia. Quizás nunca conozca a la persona que recibió su donación, pero puede tener la certeza de que su gesto hizo una diferencia real en la vida de alguien. La sangre no tiene sustituto. No se fabrica. La única fuente es la generosidad de las personas. Donar sangre es donar oportunidades, esperanza y vida.
Compartimos el informe de la Directora del Registro Nacional de Células Hematopoyéticas - INCUCAI., Dra. Laura Aguerre.
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