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El periodista Manuel Belgrano

En el marco del Día del Periodista, que se celebra en nuestro país el 7 de junio en conmemoración de la primera edición de la Gazeta de Buenos Aires, en el año 1810, la Prof. Dra. Adela Salas, Profesora y doctora en Historia y actual Profesora titular de la Facultad de Historia, Geografía y Turismo de la Universidad del Salvador, escribió una nota para recordar el trabajo realizado por Manuel Belgrano, a 250 años de su nacimiento y a 200 de su muerte.

El periodista Manuel Belgrano
Prof. Dra. Adela M. Salas

El 7 de junio se conmemora en la Argentina - desde el 1º Congreso de Periodistas de 1938 - el día del Periodista, en recuerdo de la edición del primer número de la Gazeta de Buenos Ayres fundada por Mariano Moreno en 1810.  Además, en este mes, el 3, se cumplieron 250 años del nacimiento de Manuel Belgrano; y el 20, se cumplirán 200 de su muerte.

Este “año del General Manuel Belgrano” nos urge a pensar en el Prócer  en todas sus facetas, en estas líneas: como periodista. Como hombre de su época, le dio mucha importancia a la difusión de ideas y noticias utilizando distintos medios: las Memorias del Consulado, su Autobiografía, la traducción y edición de libros, la prensa, las proclamas, los bandos, las circulares, los manifiestos y su frondosa correspondencia.

Contribuyó con su pluma al Correo Mercantil de España y sus Indias (1792), editado en la Metrópoli por la Secretaría de Hacienda que, en 1795, requirió al Consulado de Buenos Aires el envío mensual de noticias sobre agricultura, artes y comercio. Se le encargó este trabajo a Belgrano quien debía ser ayudado por el empleado Juan Rojo. Los escritos, una vez aprobados, pasaban a la península donde prácticamente no se les hicieron modificaciones.

En 1801, el Consulado estuvo muy presente y colaborativo en la iniciativa de Francisco Antonio Cabello y Mesa en fundar el Telégrafo mercantil, rural, político - económico e historiográfico del Río de la Plata y conformar la Sociedad Patriótica, Literaria y Económica, que, finalmente, no llegó a conseguir la licencia real. Al año siguiente, Juan Hipólito Vieytes dio vida al Semanario de Agricultura, Industria y Comercio que contó con la protección de Consulado y con la colaboración de nuestro Héroe: aparecen en él claramente las ideas de las dos primeras Memorias.

El momento cúlmine de su labor periodística fue cuando, en enero de 1810, el virrey del Río de la Plata, Baltasar Hidalgo de Cisneros lo autorizó a publicar el primer número de El Correo de Comercio dirigido especialmente a “labradores, artistas y comerciantes” que debía cubrir el vacío provocado por la ausencia del Semanario, “sin tener otro interés, ni otras miras que la de vuestros adelantamientos, pues que de ellos indispensablemente han de resultar los que convienen al Estado.”  Así, en su periódico. le dio un lugar especial al progreso económico a partir del trabajo en el campo, la industria y el comercio como también a la historia, la geografía, la literatura y a la educación, hizo hincapié en el estudio de la matemática y el dibujo, y promovió la creación de escuelas de primeras letras.

En su Autobiografía afirmó: “hice el prospecto del Diario de Comercio que se publicaba en 1810, antes de nuestra revolución; en él salieron mis papeles, que no era otra cosa más que una acusación contra el gobierno español; pero todo pasaba, y así creíamos ir abriendo los ojos a nuestros paisanos: tanto fue, que salió uno de mis papeles, titulado Origen de la grandeza y decadencia de los imperios , en las vísperas de nuestra revolución, que así contentó a los de nuestro partido como a Cisneros, y cada uno aplicaba el ascua a su sardina, pues todo se atribuía a la unión y desunión de los pueblos”.

En sus páginas no se vio reflejada la Revolución de Mayo pero, el 11 de agosto, salió a la luz un artículo muy interesante titulado “La libertad de prensa es la principal base de la instrucción pública”. Para el entonces vocal de la Primera Junta “la facultad de escribir y publicar equivalía al derecho de pensar y hablar”, la libertad de prensa era fundamental tanto para la instrucción pública como para evitar la tiranía. Una libertad que tenía sólo tres límites: ir contra la religión católica, criticar o hacer comentarios obscenos.

Una vez producida la Revolución, la Primera Junta ordenó editar un nuevo periódico la Gazeta de Buenos Ayres que tenía como objetivo principal difundir la actuación de la Junta y las ideas revolucionarias sin perjuicio de ello el Correo de Comercio continuó saliendo hasta abril de 1811. Cuando el general se puso al mando de las tropas del ejército revolucionario se hizo cargo de la dirección Juan Hipólito Vieytes.

 Hoy, a 200 años de la desaparición de Manuel Belgrano, volvemos a revisar sus escritos y encontramos en ellos muchas propuestas y proyectos aún por cumplir. Contribuyamos, nosotros también, a la unión de los pueblos promoviendo la educación, el conocimiento y exigiendo la libertad de imprenta. Así, siguiendo al creador de la Bandera, nuestro país “con la unión hallará los medios de suplir sus escaseces, con la unión se sostendrá, con la unión será respetable, con ella al fin se engrandecerá.”  

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