Día Mundial de la Audición: cuidar la salud auditiva es prevenir dificultades futuras
Cada 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Audición, una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud para sensibilizar a la población sobre la importancia del cuidado auditivo y alertar acerca de los factores que pueden desencadenar pérdida auditiva.
Escuchar es mucho más que oír sonidos. Es comunicarnos, aprender, trabajar, vincularnos. Sin embargo, la pérdida auditiva, que no siempre duele, no en todos los casos se detecta y muchas veces avanza en silencio y puede impactar profundamente en la comunicación, el aprendizaje, el desempeño laboral y la vida social.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), millones de personas en el mundo viven con algún grado de pérdida auditiva y esta cifra podría incrementarse si no se fortalecen las campañas de prevención a lo largo de todo el ciclo vital.
En Argentina, el Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia establece la realización obligatoria del screening auditivo neonatal mediante otoemisiones acústicas antes del primer mes de vida. Esta pesquisa permite identificar hipoacusias desde el nacimiento, incluso sin antecedentes familiares, y prevenir dificultades en el desarrollo del lenguaje y la comunicación.
Durante la niñez y la adolescencia aumenta la exposición al denominado “ruido recreativo”: auriculares, videojuegos, conciertos, recreo escolares. La OMS advierte que la exposición prolongada a sonidos superiores a 85 decibeles puede generar daño irreversible en las células del oído interno. La regla 60/60 recomienda no superar el 60% del volumen máximo y no utilizar auriculares durante más de 60 minutos continuos sin descanso.
En la adultez predominan los riesgos laborales y ambientales: industrias, tránsito, herramientas eléctricas y de la construcción. El uso de protección auditiva adecuada es una medida preventiva esencial. También es importante evitar la automedicación, ya que existen fármacos potencialmente ototóxicos.
En los adultos mayores, la pérdida auditiva asociada al envejecimiento se denomina presbiacusia. Aunque es frecuente, no debe naturalizarse. La consulta temprana mejora significativamente la calidad de vida y previene el aislamiento social.
Señales de alerta
• Dificultad para entender conversaciones en ambientes ruidosos.
• Necesidad de subir el volumen del televisor.
• Sensación de que las personas “hablan bajo”.
• Pedir que repitan lo dicho con frecuencia.
• Zumbidos persistentes (acúfenos).
• En niños: retraso en el desarrollo del lenguaje o falta de respuesta a sonidos.
¿Cuándo evaluar la audición?
• Recién nacidos: screening auditivo obligatorio antes del primer mes de vida.
• Niños: ante cualquier sospecha de retraso del lenguaje o dificultades escolares.
• Adultos: audiometría de base en la adultez temprana y controles periódicos.
• Mayores de 60 años: evaluación anual.
Recomendaciones para cuidar la salud auditiva
• Mantener el volumen de dispositivos por debajo del 60%.
• Utilizar auriculares con cancelación de ruido.
• Usar protectores auditivos en ambientes laborales ruidosos.
• Evitar introducir objetos en el oído.
• Tratar infecciones oportunamente.
• No automedicarse.
• Realizar controles auditivos periódicos.
• Educar a niños y adolescentes en hábitos saludables.
Cuidar la audición es cuidar la comunicación, el aprendizaje y la calidad de vida. La prevención y la detección temprana son las herramientas más eficaces para preservar nuestra salud auditiva.
Por Dra. Betina Schettini, Directora de la carrera de Fonoaudiología de la Universidad del Salvador (USAL).
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