Ciencia con conciencia: La visión de la MV. Tamara Tuzinkievicz sobre la formación veterinaria en la USAL
Con más de 20 años de trayectoria en clínica y gestión pública, la Magíster Tamara Tuzinkievicz une la práctica profesional con la investigación académica. Como docente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias en el Campus Universitario "San Roque González de Santa Cruz", Gobernador Virasoro, Prov. de Corrientes, de la Universidad del Salvador (USAL), considera la importancia de formar profesionales que combinen excelencia técnica, rigor científico y un profundo compromiso social.
Su perfil profesional se caracteriza por una visión integral de la veterinaria. Al poco tiempo de graduarse, fundó su propia clínica veterinaria en su ciudad natal, Apóstoles (Misiones), un emprendimiento que continúa vigente tras más de 20 años de servicio a la comunidad. Sin embargo, su impacto se extiende más allá de la clínica privada. Su experiencia en el sector público es un pilar fundamental de su perfil: Se desempeñó en el área de Bromatología de la Municipalidad de Apóstoles, realizando tareas críticas de control sanitario de faena en frigoríficos dependientes del municipio. Desde el año 2006, forma parte activa del área de Bromatología del municipio de San José, Misiones, donde continúa ejerciendo funciones actualmente.
¿Qué lo motivó a dedicarse a la docencia?
Estoy convencida de que mi vocación docente se gestó mucho antes de graduarme. Ya desde la secundaria, al cursar el Bachillerato con Orientación Docente, descubrí mi fascinación por materias como la Psicología y la Psicopedagogía, que me brindaron las primeras herramientas para entender el proceso de aprendizaje.
Sin embargo, fue durante mi primer año de la carrera en Corrientes Capital. Allí me convertí en ayudante de cátedra de Histología y Embriología, una de las materias que más amé, pero que también representó uno de mis mayores desafíos académicos. Esa experiencia de "estar del otro lado", ayudando a mis compañeros a superar las mismas dificultades que yo había enfrentado, me hizo comprender que enseñar es una forma de seguir aprendiendo.
Esa chispa que se encendió siendo estudiante es la que me impulsa hoy: la satisfacción de transmitir el conocimiento con empatía y ver cómo los futuros colegas descubren su propia pasión por la veterinaria.
¿Cuáles considera que son sus principales cualidades como docente?
Considero que mi mayor cualidad es la dedicación y el compromiso profundo con lo que hago. Entiendo la docencia no como una simple transmisión de datos, sino como el acto de inspirar a futuros colegas.
Soy consciente de que la formación pedagógica es un camino continuo; mi práctica docente se sustenta en la generosidad de compartir la experiencia adquirida en años de clínica y gestión pública. Creo que mi capacidad para conectar la teoría con la realidad del ejercicio profesional es lo que me permite llegar a los alumnos de manera auténtica. Para mí, acompañar el crecimiento de quienes mañana serán mis pares es una tarea sumamente grandiosa y una responsabilidad que asumo con total entusiasmo.
¿Cómo aborda la enseñanza de temas complejos o difíciles en la veterinaria?
Por lo general esos temas los trabajo Relacionando casos de la clínica diaria con el contenido teórico de los temas abordados.
¿Qué rasgos considera fundamentales en una buena práctica docente?
Desde mi perspectiva, la buena práctica docente en nuestra carrera se sostiene en El Compromiso con el Alumno; que implica no solo estar presente en el aula, sino involucrarse genuinamente en su proceso de aprendizaje, entender sus tiempos y motivarlos a superarse constantemente.
La coherencia profesional, un buen docente de veterinaria debe ser un modelo de ética y responsabilidad. No podemos enseñar buenas prácticas si no las aplicamos nosotros mismos en nuestra actividad privada o pública.
¿Cuáles cree que son los desafíos más comunes que enfrentan los estudiantes de Veterinaria en su formación?
Considero que uno de los desafíos más importantes es la integración del conocimiento. En los primeros años, los alumnos se enfrentan a ciencias básicas como la Histología o la Anatomía, y a veces les cuesta visualizar cómo ese contenido se aplicará luego en el campo o en el quirófano. Mi rol como docente es ayudarlos a tender ese puente para que no vean la teoría como algo aislado, sino como la base de su futuro criterio clínico.
Otro gran desafío es la gestión emocional. La carrera de Veterinaria tiene una carga afectiva muy alta; los estudiantes deben aprender a manejar la frustración, el dolor del paciente y el trato con los tutores, manteniendo siempre el profesionalismo.
Por último, la actualización constante. El avance de la medicina es tan vertiginoso que el estudiante debe desarrollar la capacidad de aprender a aprender, entendiendo que el título no es el fin del camino, sino el comienzo de una formación que durará toda la vida para poder ofrecer siempre lo mejor a la sociedad y a los animales.
¿Cuál es su visión para el futuro de la Veterinaria y cómo cree que los estudiantes pueden contribuir en ella?
Mi visión es que la Veterinaria deje de verse solo como "el médico de las mascotas" para ser reconocida como una pieza clave de la salud de toda la comunidad. El futuro es una veterinaria más preventiva y menos reactiva.
Los estudiantes pueden contribuir de una manera muy sencilla pero poderosa: siendo curiosos y éticos. No deben conformarse con aprobar; deben involucrarse en su entorno, participar en campañas de vacunación o charlas de concientización y entender que, desde el primer día de clases, ya están representando a la profesión frente a la sociedad. El manejo que tienen de las nuevas herramientas es lo que va a modernizar nuestra práctica diaria.
¿Qué áreas específicas de la Medicina Veterinaria considera que son su especialidad o de mayor interés, y cómo las integra en su enseñanza?
Mis áreas de mayor interés y estudio son la Biología, la Histología, la Parasitología, las Enfermedades Infecciosas, la Inmunología Aplicada y, fundamentalmente, la Salud Pública.
Para que estos temas no se queden solo en la teoría, busco integrarlos de manera práctica y vinculada directamente con la realidad de nuestra región:
Vinculación con el Medio: Participamos activamente en campañas de vacunación antirrábica a través de convenios entre la Universidad y los municipios locales. Es aquí donde el alumno ve la utilidad real de la Inmunología y la Salud Pública.
Concientización Social: Promovemos y brindamos charlas sobre adopción responsable y prevención del maltrato animal en distintos establecimientos educativos, reforzando el rol del veterinario como educador.
Investigación Aplicada: Además de la docencia, formó parte de equipos de investigación junto a otros colegas, donde buscamos conectar estas disciplinas para generar nuevos conocimientos que luego compartimos en el aula.
¿Cómo se mantiene actualizada sobre las últimas investigaciones y avances en el campo veterinario para incorporarlos a su enseñanza?
La medicina veterinaria evoluciona constantemente, por lo que mi actualización es continua y se basa en tres pilares fundamentales: Asisto regularmente a congresos y jornadas, tanto en modalidad presencial como virtual. Estos espacios no solo me permiten conocer los últimos avances, sino también intercambiar experiencias con colegas de otras regiones. Realizo capacitaciones y cursos de posgrado en temáticas de interés clínico y de salud pública, lo que me permite llevar al aula protocolos actualizados. Dedico tiempo a la lectura crítica de papers y publicaciones científicas en revistas. Esto es clave para que lo que transmito a mis alumnos tenga siempre un respaldo basado en la evidencia y en investigaciones recientes.
¿Cuál diría que es el sello de los profesionales que se forman en la USAL en la carrera de Veterinaria a diferencia de otra casa de Estudios?
El sello distintivo de nuestros egresados es la formación integral que equilibra la excelencia técnica con una profunda calidad humana. A diferencia de otras instituciones, en la USAL formamos profesionales que:
Poseen un conocimiento genuino de la realidad productiva y sanitaria de nuestra zona, lo que les permite insertarse laboralmente con una mirada resolutiva y comprometida con el entorno.
Priorizan la Ética y la Empatía: No solo se gradúan médicos veterinarios, sino profesionales sensibles que entienden el valor del bienestar animal y el impacto social de su trabajo.
Poseen una Mentalidad Comunitaria: El sello USAL es el de un colega que sabe trabajar en equipo, que es humilde en su aprendizaje y que entiende que su título es una herramienta de servicio para la comunidad.
En resumen, los veterinarios de la USAL son personas con ciencia y conciencia.
Para finalizar, ¿Qué oportunidades cree que existen para los Veterinarios en el mercado laboral actual?
En el mercado actual, las oportunidades para los veterinarios se han diversificado enormemente, yendo mucho más allá de la clínica tradicional de pequeños animales. Hoy, el título de veterinario abre puertas en sectores que antes eran poco explorados.
Como alguien que trabaja en Bromatología, puedo asegurar que el rol del veterinario en la inspección de alimentos y el control de zoonosis es más vital que nunca.
Existen nuevas oportunidades en asesoramiento sobre bienestar animal en sistemas productivos y en la gestión ambiental de empresas agroindustriales, un área con gran demanda en nuestra región (Corrientes y Misiones).
Por otro lado, nuevas Áreas como la fisioterapia animal, la odontología veterinaria, entre otras especialidades están ganando terreno, respondiendo a tutores que buscan cuidados cada vez más especializados para sus mascotas.
En conclusión, el campo laboral es sumamente fértil para el profesional que sabe adaptarse y que entiende que su formación básica es la llave para especializarse en áreas de alto impacto social y económico.
¿Qué mensaje o reflexión, basada en su experiencia, le transmitiría a los alumnos y docentes de la Universidad?
A los alumnos, les diría que nunca pierdan la capacidad de asombro ni la sensibilidad que los trajo a esta carrera. La Medicina Veterinaria es una profesión hermosa pero exigente; por eso, estudien con la responsabilidad de saber que en sus manos estará no solo la salud de un animal, sino también el bienestar de las familias y la seguridad sanitaria de nuestra comunidad. No se apresuren por llegar a la meta, disfruten el proceso de aprender y entiendan que cada materia, por difícil que parezca, es un ladrillo fundamental para su futuro criterio profesional.
A mis colegas docentes, mi reflexión es que nunca subestimemos el impacto que tenemos sobre nuestros estudiantes. Más allá de los contenidos técnicos, somos formadores de personas. Nuestra mayor recompensa no es que repitan una teoría de memoria, sino verlos transformarse en profesionales éticos, críticos y apasionados.
Para todos, mi mensaje es que sigamos trabajando con dedicación y humildad, recordando siempre que nuestra labor es un servicio. En una zona tan rica y con tantos desafíos como la nuestra, tenemos la oportunidad y el deber de ser protagonistas del cambio, cuidando la vida en todas sus formas bajo la bandera del compromiso y la excelencia.
Por Lic. Vanesa R. Sola de la Secretaría de Prensa de la USAL
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