Inicio
Áreas USAL
Close
Pasar al contenido principal

SECRETARÍA DE PRENSA
a/c Rectorado

Avenida Callao 801, C1020ADP
Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina
Tel. (+54-11) 4813-3997 o 4014 (ints 2111 o 2108).

Día Internacional de la Educación: pactar la paz

El 24 de enero se celebra el Día Internacional de la Educación, con el objetivo de destacar el papel fundamental de la educación en la promoción de la paz. En un mundo que ha sido marcado por dos Guerras Mundiales, por el nazismo y el comunismo, Auschwitz e Hiroshima, imperios coloniales; en un mundo donde se estiman 1.1 millones de muertos y heridos desde el inicio de la guerra de Rusia y Ucrania, donde se contabilizan más de 20.000 niños muertos en la Franja de Gaza, donde 50 millones de niños son forzados a migrar para no morir en guerra, donde el suicidio se consolida como la segunda causa de muerte en niños y jóvenes entre los 10 y los 24 años de edad… ¿Cómo promover la paz en este mundo hostil, despiadado, violento? ¿Cómo levantar la bandera blanca de la educación en medio de las persecuciones, las sangres, los exilios? ¿Qué decimos cuando hablamos de una educación para la paz? 

El 24 de enero se declara la urgencia de una educación para la paz: una educación capaz de responder a lo humano por encima de los dictámenes de las naciones, las religiones, las familias. Se celebra el compromiso por una educación que no sea una relación contractual ni una imposición ideológica, sino un acto de acogimiento y una ética de bienvenida. Consensuar un día internacional de la educación es recoger una vieja tradición de hospitalidad: una educación dispuesta a recibir a todos los pueblos, conservar todas las lenguas, proteger lo humano en cada gesto. 

En 1795, en Sobre la paz perpetua, Kant plantea la paz como un deber jurídico: el establecimiento de un derecho en virtud del cual todo ser humano pueda presentarse en cualquier parte del mundo y ser tratado con hospitalidad; en este sentido, la “hospitalidad universal” planteada por Kant asume la Tierra entera como casa común de todos los seres humanos. Más allá de la solidaridad, la empatía, el amor, más allá de la ética, Kant plantea la hospitalidad como un derecho universal: cada uno de nosotros somos huéspedes fraternos y anfitriones hospitalarios. Esta paz perpetua kantiana recoge lo que los medievales llamaban pax profunda, una paz que no es solo un paréntesis de guerra, una deposición de armas o un consenso temporario, sino un símbolo sostenido en el tiempo, un sentido de humanidad, un compromiso con todas las generaciones que habitan la tierra. Asimismo, la paz perpetua de Kant y la pax profunda de los medievales abrevan en la práctica de la xenía griega: la hospitalidad sagrada, un espíritu de acogida que prevalece sobre las relaciones de dominación. 

El término griego symbolon (reunión, acuerdo, pacto) designa originariamente una tablilla de tierra cocida con que se busca proteger la hospitalidad de los embates del tiempo; huésped y anfitrión toman a terracota por los extremos y la parten en dos, quedándose una mitad cada uno. Luego, cada vez que las mitades vuelvan a juntarse, queda garantizada la hospitalidad. Un pedazo de tierra partida que es símbolo de la tierra compartida, de la relación de los hombres y el mundo, de la posibilidad de aplacar las hostilidades. El antónimo de symbolon (acuerdo) es diábolos (desacuerdo), la tierra simbólica se opone a la guerra diabólica. 

Consensuar un día internacional de la educación para la paz es recoger la herencia del símbolo de una tierra común, de los humanos como huéspedes ancestrales y anfitriones hospitalarios; es el deber de responder por lo humano que todavía queda en cada uno de nosotros. El 24 de enero nos recuerda a todos los educadores que, frente a cada diábolos insensible e inhóspito, debemos presentar un símbolo de paz, levantando la bandera de una educación que sea espíritu de acogida y ética de bienvenida. 




Por Mariana Chendo, Directora Licenciatura en Ciencia de la Educación de la facultad de Ciencias Sociales, Educación y Comunicación de la Universidad del Salvador (USAL)
 


 

Compartir: