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SECRETARÍA DE PRENSA
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Volver a casa: la Tierra como destino

Siempre recuerdo un verso de Jorge Luis Borges que me llevó años comprender: “Quien se aleja de su casa ya ha vuelto”, de su poema dedicado al I Ching. Allí se vislumbra un sentido de direccionalidad que hoy, en la celebración del Día Internacional de la Tierra cada 22 de abril, nos interpela como humanidad: ¿cuál es nuestro lugar y hacia dónde vamos? No solo en términos físicos, sino también interiores.

Somos testigos de desórdenes naturales y de una crisis ambiental creciente. Es la consecuencia de una mirada utilitaria que desnaturalizó la naturaleza, agotó recursos y redujo la creación a un espacio desacralizado. Hoy, esa lógica amenaza la continuidad de la especie y resiente la salud psicofísica del cuerpo humano. El medio ambiente, el entorno afecta todos los órdenes del ser.  

Hombre, mundo y Dios están interconectados, pero el hombre contemporáneo vive des-ligado. ¿Somos conscientes de esto? ¿Responde a ideologías o a una espiritualidad rota? Las causas son múltiples, pero la mirada debe enfocarse en el presente: ¿qué representa el Día de la Tierra?, ¿qué aporta, a qué nos convoca?

Nos convoca a detenernos y reflexionar sobre nuestro vínculo con la Pachamama, como la nombran los pueblos del norte, o con el Jagat, Brahmanda o Prthivi, como se la concibe en la India. Lo olvidado, lo sometido y lo descuidado irrumpen en la conciencia con la posibilidad de una resignificación.

Qué revelador resulta comprender que alejarnos es, a la vez, la condición de posibilidad del retorno. Entonces la casa —la Pacha— se vuelve rito: flores, frutos, gestos que recuerdan la generosidad de la Tierra. Y también liturgia: palabras que invocan prosperidad, abundancia y sostén. Acciones folklóricas de los pueblos originarios y plegarias íntimas confluyen este día como un llamado al orden.

En el ámbito del Yoga, el Sadhaka —el practicante, el caminante— es un campesino que cada día labra la tierra con esfuerzo, sabiduría, humildad y perseverancia. Para yoguis y yoguinis, para meditadores y para quienes nos formamos en la Tecnicatura en Yoga, nuestra plegaria es la práctica —abhyasa— y el estudio —svadhyaya—. Despertamos al conocimiento mediante la razón y la intuición.

Celebramos la Tierra reflexionando sobre las cosmovisiones de Oriente en diálogo con Occidente, como propuso desde su origen nuestro querido Padre Ismael Quiles. La celebramos a través del conocimiento experiencial que aportan las posturas, la respiración y la relajación, enraizándonos en el propio cuerpo. El cuerpo es el espacio del retorno y de la solidaridad con la Tierra.

En esta festividad, y cada día, consentimos la sacralidad de la vida y de la creación en el silencio de la meditación. Seguimos al corazón comprendiendo que no hay mayor riqueza que volver a casa mediante el ejercicio de la interioridad. Allí, hombre, mundo y Dios vuelven a brillar en sus nobles naturalezas.

A toda la Comunidad Universitaria de la Universidad del Salvador: Feliz Día de la Pachamama, de la Shakti y de la Creación. Que caminemos hacia la plenitud alejándonos y retornando, una y otra vez, a nuestra Casa en Común: ¡la Tierra!.

 

Lic. Esteban Piltch, Coordinador de la Tecnicatura Universitaria en Yoga de la Facultad de Filosofía, Historia y Letras y Estudios Orientales.
 

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