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40 años de la Revista “Signos Universitarios”

El jueves 21 de noviembre en el Salón Rojo del Rectorado de la Universidad se llevó a cabo la celebración de los 40 años de la Revista “Signos Universitarios”.

“Signos Universitarios” es la revista institucional de la USAL en la que desde 1979, publican académicos, investigadores y docentes de la Institución. En general, se editan dos números por año que reúnen artículos de un área interdisciplinaria. 

En su versión impresa, “Signos Universitarios” posee canje efectivo con 500 publicaciones similares nacionales e internacionales; estas colecciones conforman parte de la Hemeroteca de la Red de Bibliotecas de la Universidad del Salvador - Redbus, en la que también puede consultarse, en forma virtual, su edición facsimilar.

El acto de apertura estuvo a cargo de la Vicerrectora de Investigación y Desarrollo, Dra. Luciana Tondello, quien estuvo acompañada en el estrado por la Mag. Haydée Nieto, Directora de la Dirección de Programas de Educación a Distancia - PAD; el Mg. Oscar De Majo, Colaborador Académico del PAD; y la Lic. María Soledad Herrera, Directora de la Dirección de Publicaciones Científicas.

La Dra. Luciana Tondello, Vicerrectora de Investigación y Desarrollo, expresó: “Hoy celebramos en los más de 60 años de la Universidad, 40 años de la Revista “Signos Universitarios”. Este aniversario por sí solo refleja el compromiso con la palabra escrita, con la producción académica y científica. Pero, además, nos permite ser testigos del legado y la continuidad del buen trabajo al contar en esta mesa con la participación de Haydée Nieto y Oscar De Majo, protagonistas de esta historia. 

Quiero mencionar especialmente también al Dr. Fernando Lucero Schmidt, quien es hoy Vicerrector Económico pero durante muchos años ocupó el cargo que hoy me toca desempeñar, y desde ese lugar lideró la promoción de la Revista “Signos Universitarios” como publicación insignia de nuestra Universidad.

Por supuesto también quiero agradecer en nombre de las autoridades de la Universidad a todos aquellos que a lo largo de estas cuatro décadas contribuyeron con dedicación, profesionalidad y trabajos de calidad a la realización de cada uno de los números publicados. 

Esta celebración que nos convoca, es una buena oportunidad para reflexionar sobre cuestiones centrales como cuál es el rol de las publicaciones en el ámbito de la educación superior, qué significa el compromiso de publicar para nuestra Universidad, y cuáles son los desafíos que enfrentamos.

En primer lugar, las publicaciones forman parte de un todo, integrado por otras áreas muy relevantes como las de investigación y extensión, entre otras. 

En el mundo actual no podemos pensar de manera parcializada. El desafío es permanente y consiste principalmente en generar y propiciar el trabajo que conjuga los esfuerzos y saberes de varios sectores, con un propósito bien preciso: visibilizar todo el trabajo académico y científico. Aquello que nace del trabajo de nuestros académicos y profesores, que se plasma en el papel, o en formato digital, tiene que trascender a otras esferas, para promover una mejor comprensión del ser humano y su modo de habitar el mundo que nos toca vivir.

En segundo lugar, reflexionar sobre la responsabilidad que nos compete a cada uno desde el lugar que ocupamos, para poder continuar teniendo publicaciones como un área distintiva de nuestra casa de estudios. En este sentido, más que nunca es preciso preguntarnos en cada caso cuál es la contribución que hace cada publicación en especial, y por qué la impulsaremos.  

En tercer lugar, debemos preguntamos por los desafíos que enfrentamos, y en este sentido tendremos que reflexionar más que nunca sobre los cambios tecnológicos y sus consecuencias, sobre cómo se resignifica la lectura, las características del lector del siglo XXI, el rol de las redes sociales, y todos aquellos desafíos que tenemos que superar para nuestras publicaciones sigan siendo letra viva y sigan teniendo el impacto deseado.  

Estas reflexiones y otras resultan necesarias pero deseo finalizar mis palabras afirmando que las publicaciones de la Universidad del Salvador constituyen sin dudas una pieza fundamental en nuestro rol como institución educativa”.

Para finalizar agradeció una vez más el enorme trabajo de todos estos años, tanto de Meneca, Oscar y Soledad como todas aquellas personas que han integrado la Dirección de Publicaciones como así también a quienes hoy forman parte del área. Los felicitó por la calidad y el compromiso que aportan a la USAL y los impulsó a seguir trabajando para poder realizar celebraciones tan importantes como los “40 años de la Revista Signos Universitarios”. 

Luego la Mag. Haydée Nieto y el Mg. Oscar De Majo, recordaron anécdotas e hicieron un recorrido por la Historia de la revista Signos Universitarios. 

Haydée Nieto se refirió brevemente a las revistas institucionales de la USAL y a la importancia de este tipo de publicaciones. “En 1964 se publica el número 1 de Anales de la Universidad del Salvador, antecedente de nuestra Revista “Signos Universitarios”, con un objetivo que heredaríamos: difundir los trabajos de profesores y académicos de la Universidad; y uno que se retomó en los libros aniversario: ser la memoria, preservar la historia. Tanto importaba este último que iniciaban la revista las actas de las reuniones del Consejo Superior - COSUP, transcriptas textualmente, lo cual resulta muy interesante para el lector actual que se sorprendería por las preocupaciones y reflexiones de los padres jesuitas y los profesores y académicos sobre el devenir de la joven universidad. Ignoro entre quienes se repartía o cuál era su tirada, pero reconozco a su Director, una verdadera garantía de excelencia: el Padre Guillermo Furlong, SJ.

En julio de 1979, hace 40 años, se publica el número 1 de “Signos Universitarios”. Revista de la Universidad del Salvador, su revista institucional nueva para una nueva etapa. En 1975 había sido el desligue y ya el Padre Jorge Bergoglio, SJ había pensado y escrito el Documento “Historia y Cambio”. El principio del “avance mediante el retorno a las fuentes”, la continuidad en el espíritu jesuita, era muy fuerte y la revista cumplió hasta el número 12 con esa finalidad en la transición: encontrar la identidad institucional como un verdadero desafío. Así, con formato de revista y fotos en la tapa, la imagen de Juan Pablo II y la Iglesia del Salvador dominan el mensaje. Además de la difusión de trabajos académicos, se desarrollan las actividades de USAL, sus congresos, reuniones, colaciones de grado. Este primer número es un verdadero testimonio de algunas de las líneas de trabajo de USAL: investigación, docencia, ingreso, Departamento Editorial, el Departamento de TV y la Educación a Distancia. También hay artículos de actualidad y comentarios bibliográficos. Mucha personalidad y claros objetivos. Los 12 primeros números no abandonarán la obligación de la memoria, ni el XXV Aniversario ni el número dedicado a la historia de los jesuitas. 

Definido el rumbo en 1988, el equipo de la Dirección con Gladys y Oscar y el del Departamento Editorial con Maura y el Sr. Eduardo Blanco trabajamos en un nuevo proyecto: el número 13 de Signos, que cambia el formato por uno típico de las revistas universitarias y se asimila al libro. Conserva algunos de los objetivos, sobre todo la difusión de trabajos académicos de profesores e investigadores de USAL y las reseñas bibliográficas. Los otros objetivos no se abandonan: el Boletín de Noticias difundirá las actividades institucionales y los libros de los diferentes aniversarios preservarán la historia. 

Pensando en el canje de la revista Stromata, que había formado la Biblioteca del Colegio de San Miguel, le pedí al Padre Marangoni, mi profesor de Teología, el mailing que usaba la revista jesuita y, en el primer correo, de las 800 que mandamos recibimos 400 revistas similares.  Una revista nos llevaba a otras y el canje fue creciendo y con Oscar evaluamos que había que difundir el material que llegaba a la Dirección; así nació Signos Actualización Bibliográfica, de la mano de Miguel Ángel Gori, y alumnos y profesores poblaron nuestra hemeroteca, formada en estanterías que ocupaban todas las paredes de mi oficina. Justo fue que Liliana Rega se llevara los 15000 volúmenes a Biblioteca Central en 2012 y nosotros nos ocupáramos de otros trabajos.

Las revistas institucionales, como sucede también ahora con las páginas web, son el espejo del perfil y los objetivos de una institución, de su personalidad y su misión, siempre y cuando la institución sepa quién es. Ese es un constante desafío que ya ha transitado Signos en sus primeros 40 años”. 

Luego, se invitó a los presentes a que disfrutaran de la proyección de un video que reflejó en imágenes el recorrido de la “Revista Signos Universitarios”.

A continuación, la Directora de la Dirección de Publicaciones Científicas, Lic. María Soledad Herrera, expresó que la celebración de los 40 años de la “Revista Signos Universitarios”, también, es una ocasión para presentar el N° 55 de la revista, que se propone como un homenaje para el recorrido de tantos años.

“En este sentido, retomo la frase que seleccionamos para el video, las palabras de un experto español en comunicación, Jesús Martín Barbero, quien recuperó el testimonio del poeta Antonio Machado: “todo lo que sabemos, lo sabemos entre todos”. 

Queríamos que este número en particular reflejara lo que nuestra Universidad fue capaz de hacer durante estos cuarenta años, en materia de escritura, de reflexión crítica, en fin, de producción tanto académica como científica.

Con este fin se pensó una propuesta de lectura que nucleara distintos aspectos de nuestra vida universitaria, y que hacen a nuestra identidad. Y el primer rasgo que lo manifiesta es el diseño de la tapa, esta representa los colores de cada una de las unidades académicas.

Por este motivo es que, como no podía ser de otra manera, iniciamos el recorrido de la revista con las voces jesuitas, el documento “Historia y Cambio” como acta fundacional de la Universidad del Salvador y su relectura 20 años después por el entonces todavía Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio, que nos recuerda y nos invita a reflexionar sobre qué implica para los hombres y mujeres que formamos parte de esta institución inmersa en el mundo cambiante del siglo XXI la lucha contra el ateísmo, el avance mediante el retorno a las fuentes y el universalismo a través de las diferencias. Desde esta primera contribución somos conscientes de que, como profesores, académicos, administrativos, desde el lugar que estemos, necesitamos hacernos preguntas profundas, reflexionar y recuperar en tiempo presente todo lo que hemos vivido.

Pero las voces jesuitas no se agotan ahí, a continuación, tenemos la voz del Padre Quiles, que, en esta oportunidad, como el gran educador que era, incursiona de manera crítica en la Educación a Distancia. Es significativo mencionar sobre todo la fecha de la publicación, 1990, casi contemporánea al inicio del Programa de Educación a Distancia. El texto plantea los elementos deshumanizantes y humanizantes de esta modalidad, pero rescatando en definitiva lo que entendía era una posibilidad extraordinaria: los mejores profesores podían llegar eventualmente a una mayor cantidad de personas”.

Asimismo, señaló que la segunda parte de la Revista consta de la selección de una serie de artículos en representación de cada una de las unidades académicas como las conocemos hoy en día y en la tercera, eligieron visibilizar el rol del Consejo Editorial.

Agregó: “Pero todas estas lecturas no serían posibles sin, por un lado, el compromiso de la Universidad con la tarea de publicar y dar a conocer la producción académica y científica de nuestra comunidad universitaria y, por el otro, sin la presencia y la colaboración de los autores. Sin ellos, la revista no tendría sentido.

Por último, querría contextualizar nuevamente esta celebración para que podamos tomar conciencia de su relevancia. Hoy nos reunimos para recordar un momento fundacional de nuestra Universidad: cuando corría el año 79, año en el que se vivenciaba la interrupción del proceso democrático y la suspensión de las instituciones republicanas, la USAL elegía con renovadas fuerzas reiterar su compromiso con el saber y con el pensamiento y de este modo constituirse como una alternativa de paz en una época muy convulsionada”.

Acompañaron en la celebración el Vicerrector Económico, Dr. Fernando Lucero Schmidt; la Vicerrectora Académica, Dra. Romina Cavalli; Decanos, Directores de Carreras, personal Académico, docentes del Programa de Educación a Distancia, entre otros asistentes.
 

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