Pasar al contenido principal
Livia Uriol, Decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas; Rosana Bertone, Gobernadora de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur; Mariana Colotta, Decana de la Facultad de Ciencias Sociales; y Cecilia Incardona, Fiscal Federal.

Disertación de la Gobernadora de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur en la Facultad de Ciencias Jurídicas

La Decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Dra. Livia Uriol, recibió a la Dra. Rosana Bertone, Gobernadora de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, quien en el marco del Seminario Permanente de Investigación “Derecho, Política y Sociedad en el Mundo Contemporáneo” disertó sobre “El Diálogo social y la cultura del encuentro: reflexiones y perspectivas sobre Argentina y el mundo”. La disertación se llevó a cabo el 13 de noviembre en el Salón Alonso de la Facultad.

La Dra. Rosana Bertone, en su disertación  expuso: “La dignidad de cada persona humana y el bien común son cuestiones Que deberían estructurar toda política económica, pero a veces parecen sólo apéndices agregados desde fuera para completar un discurso político sin perspectivas ni programas de verdadero desarrollo integral. ¡Cuántas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de ética, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribución de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de Los débiles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia. Otras veces sucede que estas palabras se vuelven objeto de un manoseo oportunista que las deshonra. La Cómoda indiferencia ante estas cuestiones vacía nuestra vida y nuestras palabras de todo significado. La vocación de   un empresario es una noble tarea, siempre que se deje interpelar por un sentido más amplio de la vida; esto le permite servir verdaderamente al bien común, con su esfuerzo por multiplicar y volver más accesibles para todos los bienes de este mundo. (Exhortación Apostólica. EvangelII Gaudium del Santo Padre Francisco. Nro. 203).

El modelo no es la esfera, que no es superior a las partes, donde cada punto es equidistante del centro y no hay diferencias entre unos y otros. El modelo es el poliedro, que refleja la confluencia de todas las parcialidades que en él conservan su originalidad. Tanto la acción pastoral como la acción política procuran recoger en ese poliedro lo mejor de cada uno. Allí entran los pobres con su cultura, sus proyectos y sus propias potencialidades. Aun las personas que puedan ser cuestionadas por sus errores, tienen algo que aportar que no debe perderse. Es la conjunción de los pueblos que, en el orden universal, conservan su propia peculiaridad; es la totalidad de las personas en una sociedad que busca un bien común que verdaderamente incorpora a todos. (Exhortación Apostólica. EvangeliI Gaudium del Santo Padre FRancisco. Nro. 236).

Por medio de estas palabras, el Papa Francisco nos invita a pensar,  en un diálogo interdisciplinario, en que podemos crear caminos para fomentar el respeto mutuo, la escucha, el  diálogo, la integración e inclusión de todos y la paz social. A esta propuesta el Papa la resume cuando nos transmite que: “tenemos que crear una cultura del encuentro”.

De allí que nos propone la figura del poliedro  como contraposición a las posiciones que  enfrentan. El poliedro es una figura que muestra muchos lados que forman una unidad cargada de matices. Y esta figura trasladada a una sociedad nos habla de un espacio en donde las diferencias pueden convivir complementándose, buscando enriquecerse unas a
otras con sus diferentes posiciones; entendiendo que todas las personas somos necesarias y que de todas se puede aprender algo. Se trata de incorporar y aceptar la experiencia y la perspectiva del otro sin perder nuestra propia identidad; porque ella también es parte del poliedro. Cada uno de nosotros tiene algo para aportar, algo para sumar a los otros en el marco de esta figura, en la construcción de una sociedad en la que impere la cultura del diálogo y del encuentro. 

A partir de aquí, la propuesta es reflexionar sobre: los valores, la inclusión, la dignidad humana, la igualdad de oportunidades, la tolerancia, el diálogo, la paz social, la necesidad de políticas económicas con una mirada humana, el trabajo como el factor clave del desarrollo humano integral y la construcción de un proyecto colectivo compartido y común”.
 

Compartir: