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SECRETARÍA DE PRENSA
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Lic. Elizabeth Leiva, Profesora de la cátedra de Sostenibilidad Ambiental de la Carrera de Turismo.

Turismo y conservación, un vínculo indispensable

En el marco del Día Internacional de los Bosques, establecido por la Organización de las Naciones Unidas en el año 2012, se recuerda la importancia de estos ecosistemas para la vida en el planeta. Cada 21 de marzo, la carrera de Turismo de la Universidad del Salvador (USAL) nos invita a reflexionar sobre el vínculo entre el ambiente, la sociedad y el turismo.

Los bosques no pueden describirse únicamente como una formación arbórea más o menos densa. Corresponde que su valoración trascienda la perspectiva biológica, geográfica y económica. Con frecuencia, al observarlos, las personas tienden a identificar en ellos un recurso económico primario: la madera. Se trata de una actividad extractiva que resulta altamente productiva. Sin embargo, desde una mirada holística, los bosques constituyen sistemas ecológicos complejos que sostienen la vida a través de una serie de servicios denominados ecosistémicos, o simplemente servicios ambientales. Estos incluyen, entre otros: la regulación del clima, la protección del suelo, la regulación del agua, el almacenamiento de carbono y la conservación de la biodiversidad, ya que funcionan como hábitat para una gran variedad de especies animales y vegetales que encuentran en ellos refugio, alimento o un sitio seguro para la reproducción y perpetuación de la especie. A su vez, los bosques también brindan beneficios culturales, recreativos y espirituales que dan sustento a múltiples actividades turísticas.

Desde el enfoque de la ecología humana, se entiende que la relación entre la sociedad y la naturaleza es dinámica e interdependiente. Ecólogos como Gilberto Gallopin han destacado la necesidad de analizar cómo las decisiones sociales, económicas y políticas impactan en los sistemas ecológicos y cómo estos cambios repercuten, a su vez, en la calidad de vida de las comunidades.

El turismo en áreas boscosas constituye un ejemplo de interacción entre las personas y los recursos naturales. En Argentina y en el mundo, los bosques ofrecen la posibilidad de disfrutar de admirables paisajes y de participar en experiencias que promueven el equilibrio psicofísico. Por su parte, estas actividades generan empleo, dinamizan las economías locales y fortalecen la identidad territorial.

Sin embargo, el aprovechamiento turístico de los bosques plantea múltiples desafíos. Entre ellos, el desarrollo urbanístico desordenado, la generación de residuos, la reforestación con especies exóticas y el riesgo de incendios —intencionales o no— son problemáticas que requieren tareas de planificación y prevención, así como prácticas conscientes y responsables tanto por parte de los gestores como de los visitantes.

En este contexto, el turismo sustentable se presenta como una herramienta clave para compatibilizar la economía con la ecología, el disfrute con la conservación, promoviendo prácticas responsables y el respeto por el patrimonio natural, así como la empatía con la comunidad local.

Conmemorar esta fecha invita a reflexionar sobre el papel de los bosques no sólo como recursos ambientales, sino como pilares del desarrollo sostenible.

Consultamos a la Lic. Lorena Villamayor, Directora de la carrera de Turismo, sobre la importancia de los bosques para el turismo. Ella sostiene que: “Las prácticas turísticas en los ecosistemas forestales han adquirido en los últimos años una valoración muy significativa. Se trata de un espacio recreativo que responde a motivaciones diversas y favorece el descanso, la diversión y el desarrollo personal. En estos entornos donde la naturaleza es protagonista, resulta fundamental la sinergia entre los gestores del destino y los prestadores de servicios turísticos para que el impacto de las actividades se reduzca al mínimo posible. Más allá de la regulación y el control, se debe poner énfasis en la conciencia ambiental de los visitantes. La visita a áreas protegidas permite una real conexión con la naturaleza y esto favorece que el turista alcance una profunda interpretación de los procesos biológicos fundamentales, lo que contribuirá a su respeto y conservación.”

Agrega que: “Nuestra propuesta formativa se hace eco de la importancia de la sostenibilidad ambiental como una dimensión fundamental para el desarrollo. Estas temáticas se encuentran abordadas transversalmente por múltiples asignaturas para dotar a los futuros profesionales de una visión estratégica que garantice la sostenibilidad económica y social de los emprendimientos y negocios turísticos.”



Por. Lic. Elizabeth Leiva, Profesora de la cátedra de Sostenibilidad Ambiental de la Carrera de Turismo. 


 

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