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Curso de Fonética en University College London

La profesora María Cecilia Frattin, docente de Fonética y Fonología Inglesas de la Escuela de Lenguas Modernas, realizó un viaje de estudios a Londres, donde asistió al Curso de Verano de Fonética en University College London (UCL). A continuación, brindamos su testimonio sobre la experiencia realizada:

“Cuando una enseña, sabe que nunca va a dejar de estudiar y cuando se es docente la alegría que esto genera es doble, ya que parte del placer por el conocimiento en sí y de la satisfacción de saber que una se sigue preparando para traer lo último y lo mejor al aula.  UCL (University College London, institución que fue creada con el ‘espíritu de cambiar la forma en que se genera y comparte conocimiento’, según palabras de su presidente Prof. Michael Arthur), fue pionera en el área de fonética, materia que dicto en tercer año en USAL, ya que hace 100 años el profesor Daniel Jones (quien inspirara a George B. Shaw para su personaje de Henry Higgings en Pygmalion) creó el curso del que este año tuve el honor de participar. Una tercera razón para que este viaje de estudios fuera aún más especial.

Todo en este curso fue impecable, desde la organización y los tipos de clases a la información y el material compartidos.  Muy al estilo inglés, todo estuvo detallado en e-mails previos al curso (mapas de las instalaciones incluidos) y explicado aún en más detalle el primer día.  Las conferencias y clases prácticas ‘A’ serían sobre elementos segmentales, las ‘B’ sobre suprasegmentales.  Más ear-training que otros años, donde practicamos dictados a velocidad más rápida que el habla normal y con tonos a veces inesperados.  En los ear-training ‘A’ había, por ejemplo, dictados de palabras inventadas pero que contenían sonidos típicos de la fonología inglesa y así pudimos concentrarnos plenamente en lo que escuchábamos sin asociarlo con palabras conocidas.  Tres de los tutores escribieron libros que salieron o están por salir este año y cuya información compartieron con todos los que concurrimos, por lo que al terminar el curso tuve la bella sensación de tener en mi mano lo último de lo último en esta área.  Los grupos variaban en cantidad de alumnos según fueran las clases prácticas o las de ear-training, y poder estar en contacto con gente de otros países e intercambiar información cultural y educativa fue muy enriquecedor.  A mí en particular me llamó muy positivamente la atención que hubiera hablantes de habla inglesa tomando el curso (de EE.UU., Canadá e Inglaterra misma) y fue muy positivo observar qué similitudes y diferencias había entre cómo ellos y nosotros hacíamos las actividades.

La calidad de los tutores fue en particular una de las cosas que más disfruté – uno de mis objetivos era prepararme con los mejores en el campo de la fonética y la fonología inglesa y siento que lo logré.  Los tutores eran alrededor de 13, pero yo tuve a tres de ellos: Jane Setter (profesora de fonética de la Universidad de Reading, y digo profesora en el sentido inglés no el castellano, que es docente del rango más alto en la Universidad de Reading) en prácticas de ear-training ‘A’; a Paul Carley (docente universitario, examinador de la Asociación Internacional de Fonética y escritor de varios libros) en prácticas ‘B’; y al Dr. Geoff Lindsey director del curso, en ear-training ‘B’. [En la USAL, por dos años consecutivos, 2018 y 2019, tuvimos el placer de contar con la visita del Dr. Lindsey, quien brindó charlas de actualización para alumnos y docentes]. Las clases fueron activas y creativas, se vieron temas en profundidad, pero siempre en un ambiente ameno y de mucho respeto.  La profesora Setter dio una de sus conferencias sobre la enseñanza de la fonética y logró que toda la audiencia cantara una canción creada por ella sobre entonación.  

Un plus (otro, debería decir) en este año del centenario del curso fue la visita especial del Dr. David Crystal que habló sobre la paralingüística.  Nos deleitó con su conocimiento y con preguntas tales como ‘¿Cómo transcribiríamos fonéticamente a alguien cantando fuera de tono?  ¿O a alguien comiendo con la boca llena?’ Uno de sus últimos libros (Sounds Appealing – The passionate story of English pronunciation) trata estos temas, vino en la mochila conmigo y tendrá su lugar en las aulas de USAL próximamente. 

La Universidad ofrece actividades sociales y este año tan especial participamos de un tour del Londres “fonético” – fuimos a la casa de Samuel Johnson y a Covent Garden (donde dos tutores nos sorprendieron recreando la escena de Pygmalion del encuentro entre Eliza Doolitle y Henry Higgings y luego nos acompañaron en el típico double-decker bus londinense en el que recorríamos la ciudad cantando canciones del musical My Fair Lady basado en la obra y practicando frases del mismo (“the rain in Spain falls mainly on the plain” entre otras).  Pasamos por la BBC, la iglesia de Mary-Le-Bow donde tuvimos el honor de conocer a los Pearly Queen and King de la misma y que nos contaron de su inmensa labor caritativa y por mantener vivo el espíritu Cockney.  Paramos también en las puertas de Buckingham Palace donde Geoff Lindsey compartió información sobre cómo había variado el inglés de la Reina.

Un viaje por muchas razones importantes para mí como docente de fonética, pero que me dio la satisfacción de volver con todas mis expectativas no solo cumplidas sino superadas con creces.  Aprendí y de los mejores, volví con lo último en cuanto a material y disfruté cada segundo.  Jane Setter me sugirió que rindiera el examen de la Asociación Internacional de Fonética y, si bien ya tenía planeado hacerlo, semejante sugerencia es un gran aliciente para un próximo viaje de estudios – porque siempre hay algo para aprender (frase que siempre digo y que me encantó escuchar en UCL como razón de por qué todos los tutores iban a todas las conferencias y a las clases.  La humildad es la marca del grande). Por ahora, la otra razón también bella de este viaje: compartir todo con los alumnos.   Porque el conocimiento crece cuando es compartido”. 
 

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