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Eduardo y Alfonso Albanese

“La Universidad del Salvador nos dejó una marca indeleble en nuestras vidas”: Prof. Dr. Eduardo Albanese, pilar fundamental de la Facultad de Medicina de la USAL

El Doctor Eduardo Albanese ha desempeñado un papel primordial desde los inicios de la Facultad de Medicina, siendo un miembro fundamental en su estructura y desarrollo. Siguiendo el ejemplo de su padre, dedicó su vida a la medicina, descubriendo su pasión por el área quirúrgica, y fundamentalmente por la Anatomía, es decir el conocimiento de los elementos del cuerpo humano. Desde febrero del año 1962, Eduardo Albanese junto a su hermano mayor Alfonso Albanese, comenzaron con su labor educativa en la Universidad del Salvador (USAL). En esta oportunidad, la Secretaría de Prensa tuvo el honor de mantener una conversación con el ex Decano de la Facultad de Medicina (2005/2012), acerca de su prolífera actividad en la Universidad del Salvador. 

Descubriendo la vocación
Uno de los aspectos que motivaron al Dr. Eduardo Albanese a dedicarse a la Medicina fue su participación dentro del grupo de Acción Católica durante el periodo de escuela secundaria. “Ya de joven me orienté hacia el lado de la Medicina, me gustaba, tuve el ejemplo de mi padre que fue un médico realmente en todo sentido muy bueno, y dentro del área médica me fui orientando hacia el área quirúrgica, y dentro del área quirúrgica como materia básica es fundamental la parte de anatomía. Alfonso, mi hermano, entró a la carrera de medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1953 y yo en 1956. La Facultad de Medicina de la USAL se fundó en 1957. Nosotros cursamos el colegio secundario en el Nacional Manuel Belgrano, y estábamos en el grupo de Acción Católica. Ese grupo, se reunía todos los sábados a la mañana en el Colegio del Salvador. Ahí periódicamente recibimos la visita del Padre Guillermo Furlong (La biblioteca de la Universidad lleva su nombre) Él fue un gran historiador jesuita, de carácter agradable, y tengo un gran recuerdo de él”.

Los comienzos del Dr. Eduardo Albanese en la Universidad
Eduardo Albanese, junto a su hermano Alfonso, ingresaron a la Universidad del Salvador como docentes en la cátedra de Anatomía, en febrero de 1962. “Alfonso tenía dos años de recibido, y yo me recibí justo en octubre de 1962. Dábamos clases y trabajos prácticos mostrando preparaciones anatómicas. El titular de la cátedra era el Dr. Luis Dellepiane, gran anatomista, que fue también uno de los que firmó el acta fundacional de la Facultad. La cátedra, primitivamente se ubicó hasta el año 1981, en dependencias del Colegio del Salvador. Anatomía se ubicó en un primer piso sobre la calle Riobamba, en lo que había sido antes en el Colegio el salón de Ciencias Naturales. Con un tabique de madera se dividió por un lado la cátedra de Anatomía y por otro lado Histología y Embriología.” Eduardo Albanese guarda un enorme recuerdo de aquellos años. En 1964 pasaron a ser Profesores Auxiliares y en 1968 asumieron como Profesores Adjuntos. “Había mucha camaradería entre los alumnos, docentes, directivos. Uno de los objetivos fundacionales de la Facultad de Medicina, fue a hacer una enseñanza personalizada, donde hubiera una relación muy estrecha entre el docente y el alumno. Donde el docente volcara toda su experiencia, no solo médica, también personal con los alumnos. Durante esa época eso sirvió mucho. Fue una época realmente muy agradable con mi hermano Alfonso.” 

Es fundamental recalcar que la Facultad de Medicina de la USAL, es la única Universidad del ámbito privado en ofrecer a sus alumnos, una morgue para la cátedra de Anatomía. El Dr. Albanese destaca este privilegio académico: “En esta instancia, se tiene que enseñar mostrando preparaciones prácticas, no solo en dibujos y láminas. Hay una frase que decía siempre mi hermano Alfonso: “Para que el conocimiento quede en el alumno, si uno se lo dice teóricamente se lo aprende por un tiempo. Si lo ve dibujado se va a acordar un poco más. Pero si lo ve en un preparado, busca los elementos, las arterias, las venas, si lo busca y lo diseca, eso nunca se olvida”. Y para eso se necesita tener material cadavérico. Y ahí teníamos en la cátedra, una morgue, donde guardábamos material cadavérico. Y actualmente está también, ya desde el año 2019, en la calle Córdoba, en el piso 11 está la cátedra, donde se tiene una importante cantidad de material anatómico. Somos la única Universidad privada con morgue, el resto se maneja con láminas, dibujos, videos. La cantidad importante de material anatómico que tenemos, es porque lo consideramos fundamental para la formación del futuro profesional del área de la salud”.

También el ingreso de su padre a la Universidad, el Dr. Roque Albanese, marca el comienzo de una conexión significativa con la misma: “Mi padre, durante la década del ‘60, daba Cursos de posgrado, Anatomía Quirúrgica. Con Alfonso estábamos como profesores adjuntos y nos hicimos cargo de la cátedra en el año 1976 en adelante. Mi padre siguió dando Cursos y Posgrados con mayor intensidad durante toda esa época. En el año 1972 empezó el Posgrado a tener carreras de especialización. La primera fue Cardioangiología. En 1974 Cirugía Plástica y Reconstructiva. En 1977 incluyeron Cirugía Cardiaca y Vascular, y en 1978 Oncología y Quimioterapia. En el año 76 se creó la Escuela de Posgrado”.

El ex Decano de la Facultad de Medicina recuerda especialmente la experiencia de compartir la vida y la vocación junto a su familia: “Realmente trabajar con mi hermano era magnífico porque juntábamos el amor familiar con la orientación y vocación hacia una misma actividad y trabajo”. Ambos crecieron con el estímulo y dedicación de su padre el Dr. Roque Albanese: “Teníamos el ejemplo de mi padre, que nos orientó ya desde chicos. Mi padre fue discípulo del doctor Ricardo Finochietto, quien en 1941 fue el primero que realizó en Latinoamérica operaciones en corazón. En el año 1956, hubo un congreso de Cardiología en Baltimore, y ahí se presentaron las estadísticas de cirugía cardiaca más importantes en cantidad de casos, y mi padre tenía la 4ta. Mi padre con 756 casos operados tenía la cuarta categoría en el mundo. Tanto para Alfonso como para mí fue un periodo hermoso”.

La USAL como segundo hogar
Todos estos años de trabajo y dedicación en la USAL representan para Eduardo Albanese, tener una segunda casa. “El trabajo que realizamos en la Universidad del Salvador nos dejó una marca indeleble en nuestras vidas. Nuestras historias personales se confunden con la historia de la Universidad, porque los proyectos de vida personal han encontrado oportunidades de realización dentro de los proyectos institucionales de la Universidad. Mirando un poco hacia atrás, como cada uno de nosotros puede recordar, tantos años de oportunidades, esfuerzos y trabajos, y de haber participado y podido participar en la educación de tantas generaciones de profesionales, para mí fue una segunda casa que nos llenó la vida. Como decíamos con Alfonso frecuentemente. Quizá algo hayamos podido contribuir en la Universidad, pero es inmensamente mayor todo lo que la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador nos dio a nosotros”.

Las enseñanzas de su padre
Eduardo Albanese aprecia especialmente el tiempo compartido e invertido en su educación, proveniente de las valiosas enseñanzas legadas por su padre: Dr. Roque Albanese. Su padre fue un ejemplo de vida ya desde sus primeros años. “Él era una persona que trabajaba muchísimo, porque era Cirujano, tenía consultorio y un montón de actividades. Publicaba trabajos científicos, publicaba libros. Realmente era un ejemplo en sus normas. Tenía sus horarios muy bien establecidos y además disponía de tiempo para dedicarnos a nosotros. Él se dedicaba a sus hijos y a su señora, mi madre, que también fue una mujer extraordinaria que lo acompañó permanentemente. Tenía siempre tiempo suficiente para llevarnos a conciertos de música sinfónica, nos hacía escuchar los fines de semana que tenía algo de tiempo, música clásica, discos en esa época. Nos formó y nos orientó en la lectura, no solo de la parte médica y científica, sino también de la lectura literaria y de formación. Realmente fue un ejemplo invalorable que me marcó y nos marcó la conducta de vida”.

La carrera del Dr. Eduardo Albanese en la USAL
De 1976 en adelante, Eduardo y Alfonso Albanese estaban al frente de la cátedra de Anatomía. Hacia el año 1988, el Decano, Dr. Cristóbal Papendieck le propuso a Eduardo Albanese el puesto de Secretario Académico en la Facultad: “Ahí comencé mi actividad como directivo de la facultad. Después asume el decanato el Dr. Adolfo A. Lizárraga en el año 1994. Y en el año 1996 me propuso, siguiendo como Secretario Académico, que fuera Vicedecano. A partir de ese año tuve las dos funciones”. En el año 2005 la Universidad del Salvador nombró al Dr. Eduardo Albanese como Decano de la Facultad de Medicina. “Entre el año 2005 hasta el 2012 fui Decano de la Facultad de Medicina de la USAL. También fui y soy todavía miembro del Consejo Superior de la Universidad, porque en el año 1982, la USAL introdujo que las cuatro Facultades más grandes tuvieran representantes de los Docentes. El Decano de ese entonces, el Dr. Luis Julio González Montaner nos llamó a Alfonso y a mí porque quería que fuéramos representantes. Alfonso estaba más orientado hacia la parte docente, le encantaba la docencia, la investigación, tenía ideas originales. A partir de ahí fui también parte del Consejo Superior de la Universidad.”

Al finalizar su decanato en 2012, asumió otra categoría dentro de la Universidad como Profesor Emérito. “Y ya desde hace unos años me incorporaron de nuevo al Consejo Superior. Las dos funciones que tengo ahora, son en primer lugar ser Miembro del Consejo Académico de la Facultad de Medicina, y ser miembro del Consejo Superior de la Universidad”, agregó el ex Decano.  

Sus sentimientos hacia la Universidad y la Facultad de Medicina
En el marco de sus 62 años como miembro emérito de la Universidad, consultamos al Dr. Eduardo Albanese sobre sus sentimientos hacia nuestra institución educativa. La magnitud de su respuesta superó todas las expectativas: “La Facultad de Medicina y la Universidad del Salvador, guiados por sus fundadores, que estaban infundidos en la mística inspirada en la Compañía de Jesús, formaron un ideal. Ese ideal fue crear una Facultad de Medicina que fuera un ámbito de enseñanza médica, diferente a los que ya estaban en el país. Con objetivos propios y adecuada metodología y aprendizaje. Y a su vez como primera Escuela de Medicina creada en ámbito privado. Porque en el año 1957 se creó la Facultad de Medicina del Salvador y en Córdoba la Facultad de Medicina de la Universidad Católica. Pero acá, fue la única. Recuerdo la imagen del Padre Ismael Quiles S.J, que fue una figura realmente histórica en la Universidad, por su conducta, por sus pensamientos. Todo esto a través de una enseñanza personalizada, por una relación docente-alumno más que importante. Yo quisiera rendirle un cálido reconocimiento a la Facultad y a la Universidad, por haber representado un ámbito adecuado para desarrollar nuestra vocación hacia el estudio, la docencia y la investigación. Universidad que después de 66 años de su existencia, nos presenta esta hermosa realidad actual, que la ubica en el ámbito nacional e internacional, como formadora de graduados con una sólida formación humanista y una amplia base profesional y científica. Es para mí una enorme satisfacción, y quisiera recalcar en el ámbito humano, las autoridades, académicos, docentes y administrativos, tan importantes en una Institución Humanista. Una Institución formadora, no sólo de nuevos graduados, sino de profesionales que se insertan en la sociedad con actitud de servicio, y una excelencia académica en su formación. Excelencia académica debida a personas que dedican su vida al trabajo universitario con todo el esfuerzo, con todo el compromiso, y con toda la dedicación que el mismo requiere. Realmente es maravilloso”.

Un mensaje para las futuras generaciones formadas en Medicina de la Universidad del Salvador
El Dr. Eduardo Albanese, ex Decano de la Facultad y actual miembro del Consejo Superior de la Universidad, nos brinda un cálido mensaje para todos aquellos nuevos graduados en Medicina y Ciencias de la Salud, y también para aquellos que busquen ser parte de la Comunidad Universitaria de nuestra Casa de Estudios: “Recordando las palabras y los escritos del Papa Francisco, en su documento fundacional “Historia y Cambio”, es el avance a través del regreso a las fuentes. Tenemos que avanzar, pero mirando los objetivos primarios, y ese es el camino. Seguir avanzando siempre con la mirada puesta en el pensamiento de nuestros pioneros fundadores de la Facultad y la Universidad. Los objetivos fundacionales se podrían sintetizar en la formación de profesionales del equipo de salud con una adecuada preparación científica y profesional, que les permita abordar la problemática de la salud y del hombre enfermo. Una sólida base de la medicina preventiva y social. Y una fundación humanista, con la profundidad que exige una vocación de encuentro con el hombre que sufre. Y eso se transmite a los alumnos a través de una relación personal del docente, como tenemos en la Facultad, donde el docente no solo expresa su conocimiento sino también su experiencia a través de su vida como profesional. Creo que ese es el objetivo que se tiene y se tuvo, y se está cumpliendo”.

Compartimos dos entrevistas que realizaron en la revista de la Biblioteca Histórica de la USAL “Huellas en papel”: 

En el vol. 3 (2013) dedicada Al Dr. Roque Albanese: 
https://p3.usal.edu.ar/index.php/huellas/article/view/1695/2157

El vol 7 (2015) dedicada a los Dres. Finochietto:
https://p3.usal.edu.ar/index.php/huellas/article/view/3318/4121


Por Jazmín Martina Sily, estudiante de la Facultad de Ciencias de la Educación y de la Comunicación Social en el marco de las Prácticas Educativas de Capacitación.
 

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